Guadalajara.— Con la misma avidez que desde hace un año buscan a sus hijos, Sofía Ávalos y Victoria García arrancaron algunas capas de la escultura de Fray Antonio Alcalde que se erige en la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres para encontrar cuatro mensajes ocultos en ella:
“No son tres, somos todos”, “Jalisco 6 mil 503 desaparecidxs”, “Vivos se los llevaron, vivos los queremos”, “Memoria, Verdad y Justicia”. Así, un pequeño memorial quedó instalado en el corazón de uno de los tres estados con más desaparecidos en el país.
Sofía y Victoria son madres de Marco Francisco García Ávalos y Jesús Daniel Díaz García, dos de los tres estudiantes de cine de la Universidad de Medios Audiovisuales (CAAV) que desaparecieron en Tonalá el 19 de marzo de 2018, y al igual que ocurrió con esos mensajes, están seguras de que hallarán a sus hijos.
Al ver lo que ocurría, un policía intentó retener al creador de la escultura, Alfredo López Casanova, por estar modificando la obra, pero una llamada de “la superioridad” hizo que los uniformados desistieran. El artista advirtió que ahora esta escultura será una llamada de atención permanente e incómoda “para los que quieren voltear a otro lado”.
Antes, Sofía y Victoria marcharon con los compañeros de sus hijos desde el CAAV y con las madres de otros desaparecidos en el estado. Llegaron hasta la glorieta de los Niños Héroes, rebautizada hace un año como la “Glorieta de lxs Desaparecidxs”.
Ahí, junto con unas 200 personas, plantaron otro memorial: un maple mexicano y dos lluvias doradas crecen frente a las decenas de carteles y fotografías de personas desaparecidas en la entidad, a los pies del pilar donde se erige “la madre patria”.
Delante de este “Jardín de la Memoria”, Sofía, Victoria y los compañeros de Marco Francisco, Jesús Daniel y Javier Salomón (el tercer joven desaparecido), dieron cuenta de las inconsistencias en la investigación realizada por la Fiscalía de Jalisco y solicitaron la creación de una comisión de la verdad para este caso.
“Nosotros acudimos a la ONU para dar seguimiento a la investigación de nuestros hijos, porque no hay pruebas científicas, no hay nada que diga que nuestros hijos ya no están, por eso seguimos en esta búsqueda incansable para que nos regresen a nuestros hijos”, dijo Victoria.
Por la tarde, un par de marchas llenaron las calles de la zona de Chapultepec: la primera, convocada por la Asamblea Interuniversitaria, creada a partir de la desaparición de los tres estudiante; la segunda, organizada por la Federación de Estudiantes Universitarios de la UdeG, que aglutinó a más de 2 mil personas.
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]












