Xalapa.— Cerca de 16 mil armas de fuego, desde ametralladoras, fusiles, rifles, pistolas, escopetas, hasta lanzacohetes, fueron aseguradas por fuerzas militares y navales durante 2025 en México.
El mayor número de armamento decomisado —de acuerdo con cifras obtenidas vía transparencia por EL UNIVERSAL— se registró en Sinaloa y Sonora. El Top Ten lo completan Chihuahua, Michoacán, Nuevo León, Baja California y Veracruz.
El investigador Jacques Coste, especialista en el análisis de la guerra contra el narcotráfico, señaló que el número de armas aseguradas en territorio mexicano evidencian debilidades en los controles de las fronteras y aduanas del país.
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“Además de seguir asegurando armas que están en territorio nacional, México debería tomar acciones para imponer controles fronterizos más fuertes, fomentar mayor rigidez, inteligencia y seguridad en el sistema de aduanas, y mayor vigilancia en los puertos porque no puede ser posible que esté ingresando este tipo de armamento”, expuso.
Las cifras oficiales reportan que elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) aseguraron durante 2025 —prácticamente el primer año del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum— 14 mil 14 armas de fuego, una cifra que casi cuadruplica lo decomisado en 2024, cuando se incautaron casi 4 mil.
En tanto, la Marina logró asegurar, en ese mismo lapso, un total de mil 783 armas en 12 estados: Baja California, Sonora, Colima, Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Quintana Roo, Veracruz, Estado de México, Puebla, Tlaxcala y Morelos.
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Se trató de 620 armas largas, mil 102 cortas, además de 56 granadas —la mayoría en Quintana Roo y Veracruz— y cinco lanzagranadas en Baja California Sur, Sonora y Tlaxcala.
“Aunque es muy loable que la Presidenta esté poniendo mayor atención al tema del armamento, y las Fuerzas Armadas estén incautando más armas, México no podrá controlar el flujo y, mucho menos, solucionar el problema de la violencia con armas de fuego si no toma acciones para que menos armas entren desde Estados Unidos”, señaló el experto.
El desglose
La mayor concentración de armamento decomisado por el Ejército Mexicano se registró en Sinaloa, con 2 mil 962 armas, y Sonora, con mil 233. Ambas entidades enfrentan una crisis de inseguridad marcada por violencia extrema, desapariciones y secuestros derivados de la guerra interna que se desarrolla entre facciones del Cártel de Sinaloa.

En Chihuahua se logró el tercer mayor número de incautación de armamento balístico, con mil 29, mientras que en Michoacán, inmerso en un ciclo de violencia por el arraigo del crimen organizado, los efectivos castrenses intervinieron 854 armas; en Nuevo León la cifra alcanzó las 801 armas.
También se ubicaron con mayor número de aseguramientos entidades como Baja California, con 788 piezas retiradas de las calles, y Veracruz, que registra oficialmente disminución de homicidios dolosos, pero incremento en la percepción de inseguridad, con el aseguramiento de 723 armas de fuego.
Durante los seis años de la administración de Andrés Manuel López Obrador, las Fuerzas Armadas aseguraron 33 mil 721 armas de fuego ilegales en el país, de acuerdo con los informes oficiales.
En la lista figuran fusiles (armas de fuego portátiles y largas), pistolas, escopetas, revólveres, rifles (arma de fuego larga, individual y portátil), carabinas (un arma de fuego portátil y ligera), ametralladoras, subametralladoras, pistolas ametralladoras, lanzagranadas (un arma portátil para lanzar proyectiles a tanques o carros blindados) y lanzacohetes (un arma antitanque portátil).
La puerta de EU
La presidenta Claudia Sheinbaum expuso este lunes que del armamento que tiene la delincuencia organizada, 75% viene de Estados Unidos, reconocido por el propio Departamento de Justicia de ese país.
Jacques Coste coincidió en que más de 70% de las armas que ingresan a México irregularmente provienen de Estados Unidos, muchas de ellas de entidades fronterizas con regulación muy laxa para la compraventa de armas, como Texas y Arizona.
El investigador consideró que el gobierno mexicano debería usar algunas de las fichas que está ganando al orientar toda su política de seguridad a las exigencias de Washington para pedir que el gobierno de Estados Unidos le ayude a frenar el tráfico de armas hacia este país.
Si bien dejó en claro que Estados Unidos no va a poner restricciones al comercio de armas dentro de su territorio, México sí debe poner mayores controles fronterizos y solicitar apoyo a su vecino del norte para mejorarlos.
Planteó que el control del tráfico de armas debería incorporarse a las discusiones del Grupo Interdisciplinario México-Estados Unidos porque —advirtió— “no puede ser posible la cantidad de armamento que ingresa a nuestro país ni el tipo de armas que hoy circulan, propias de conflictos bélicos”.
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