Guadalajara.— Tras la denuncia por agresiones contra el equipo del albergue El Refugio Casa del Migrante, en Tlaquepaque, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ) solicitaron a las autoridades locales que se implementen las medidas cautelares para salvaguardar la vida y seguridad de los colaboradores de ese lugar, así como sus instalaciones.
Ambas defensorías consideraron que los ataques ocurridos la semana pasada contra el sacerdote Alberto Ruiz Pérez y el equipo de colaboración del centro pueden buscar inhibir su labor en favor de las personas, por lo que insistieron en que se indaguen los hechos con un enfoque diferenciado, atendiendo los protocolos y directrices de investigación de las agresiones tanto a defensores como a defensoras de derechos humanos.
“Las personas defensoras realizan labores fundamentales para la vida democrática del país. No sólo trabajan para la defensa de los derechos humanos, sino que han incidido en la creación de herramientas indispensables para su efectiva garantía, como la actualización y armonización de la legislación y el fortalecimiento de las instituciones, entre otras acciones”, indicaron las comisiones en un comunicado.
Consideraron que actualmente las y los defensores de derechos humanos enfrentan riesgos y vulnerabilidad al realizar sus labores en un contexto como el que vive el país.
Ambas instituciones solicitaron garantías de seguridad para Ruiz Pérez y su equipo de trabajo, a fin de que no vuelvan a ocurrir hechos como los del pasado 24 de octubre, cuando el religioso fue amenazado con un arma de fuego y golpeado dentro de su casa.
“Cualquier afectación en su contra vulnera no solamente sus derechos, sino también los de todas aquellas personas y temáticas que representan”, indicaron.
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