La Paz, Baja California Sur.- Un aumento de la demanda del servicio, maquinaria vieja y sin mantenimiento, así como el aislamiento del resto del país, provocaron la “tormenta perfecta” para que Baja California Sur enfrente desde finales de julio, una crisis sin precedentes en el servicio de energía eléctrica; los cortes han durado desde 30 minutos hasta 13 horas, afectando en diferentes momentos a la población de cuatro de los cinco municipios del estado.

El primer apagón con el que se declaró alerta ocurrió la tarde del lunes 29 de julio en decenas de colonias de Los Cabos, Loreto y La Paz. Ese día, el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) declaró estado de emergencia.

“A las 14:57 horas (tiempo del centro) el Sistema Eléctrico de Baja California Sur se declara en Estado Operativo de Emergencia por contar con un margen de reserva operativa menor a 4% y no soportar la contingencia sencilla más severa”, refiere el documento.

En La Paz, el fraccionamiento Álamos permaneció casi 13 horas sin el servicio. Don Antonio, habitante de la zona, recuerda que junto con su esposa tuvo que salirse de su casa. Lo mismo sus vecinos, pues tienen un bebé de dos meses y era riesgoso estar sin luz soportando una temperatura de casi 40 grados. Afortunadamente —narra— ya no ha ocurrido un apagón de tantas horas.

En esa primera jornada de apagones hubo usuarios que si bien no se quedaron sin luz tantas horas, sí registraron cortes en bloques de 30 minutos, pero hasta en ocho ocasiones durante una tarde. Escuelas tuvieron que suspender labores en el turno vespertino, como la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS).

Durante agosto y septiembre los apagones fueron menos frecuentes, pero persistieron. Aunque la Comisión Federal de Electricidad (CFE) no ha publicado un reporte detallado de los cortes en el servicio, vecinos de las colonias Indeco, La Fuente, Camino Real, Pueblo Nuevo, Fidepaz y Los Olivos han reportado a través de redes sociales.

En espera de la respuesta. A fines de agosto, el gobernador del estado, Carlos Mendoza Davis, se reunió con el director de la CFE, Manuel Bartlett Díaz, quien se comprometió a regularizar el suministro y remediar los rezagos de mantenimiento. Además, ofreció la construcción de dos plantas que se sumarán a la central de gas natural que desarrolla por licitación el gobierno de Baja California Sur en Pichilingue.

Así, se puso en marcha una máquina turbogás, generadora de 22 megawatts MW que estaba sin funcionar desde hacía tres años en Los Cabos y con ello disminuyeron los apagones, pero no terminaron.

Sólo interrupciones. Desde el centro del país, Carlos Andrés Morales Mar, director corporativo de Operaciones de la CFE, explicó que varios estados han sufrido cortes en el suministro y rechazó que sean llamados “apagones” (que implicaría colapso del sistema), sino “interrupciones programadas”. Las causas, principalmente —dijo—, fueron porque recibieron unidades con un rezago importante en el mantenimiento.

Para mantener la “estabilidad del sistema eléctrico”, explicó que se hicieron estos cortes programados y en BCS el problema se agudizó porque tiene plantas muy antiguas, construidas hace 40 años, las cuales no recibieron mantenimiento preventivo.

“El parque de generación de energía en Baja California Sur había sufrido un rezago en el mantenimiento, además, sin tomar en consideración el alto crecimiento de la entidad, eso complicó el poder dar una respuesta a la satisfacción de la demanda de todos los usuarios de este estado”, dijo.

Explicó que en los días de mayores fallas (finales de julio), a la falta de mantenimiento se agregó un aumento en la demanda de 12%, comparado con el año pasado, sobre todo motivada por el sector turístico.

En visita a La Paz, Morales Mar planteó que en octubre seguirá el mantenimiento y en diciembre cuatro nuevas plantas se ubicarán en lugares estratégicos del estado. Para el verano de 2020 lograrán megawatts adicionales junto a una empresa privada que traerá gas natural al estado, y en 2021 se iniciará la construcción de una central de ciclo combinado; en suma, la entidad pasará de contar 708 megawatts instalados a contar con mil 227 megawatts para satisfacer la demanda.

Asimismo, se concretará la interconexión de los dos sistemas que operan en el estado, el de la zona norte y el de la sur, y se conformará un órgano regional con autoridades locales y sociedad civil para revisar las políticas energéticas para el estado.

Afectaciones a empresarios. Julio Castillo, presidente del Consejo Coordinador de Los Cabos, declaró que durante los días de mayor emergencia, el sector hotelero de aquel municipio tuvo que poner a funcionar sus plantas de luz, asumiendo los costos de las fallas en el servicio.

Fabricio González, dirigente regional de la Coparmex, afirmó que se registraron daños en aires acondicionados, aparatos eléctricos y cierres parciales de comercios; sin embargo, la afectación podría ser mayor de continuar los apagones pues se podría generar en temporada alta de vacaciones.

“A nadie —empresarios y trabajadores— conviene una mala imagen de los principales destinos turísticos, La Paz, Los Cabos y Loreto. No podemos arriesgarnos a que por la falta de energía se afecten o interrumpan actividades turísticas”, comentó.

Asimismo, Lorena Hinojosa, empresaria restaurantera, platicó que los apagones en Baja California Sur han afectado severamente a varios negocios, incluso, las fallas han impedido procesar los pagos de consumo, han dañado aires acondicionados, refrigeradores, y echado a perder los alimentos.

Sostuvo que espera que estos anuncios de solución de verdad logren frenar el problema, sobre todo, porque hacia finales de año empieza la temporada alta, con la llegada de turistas extranjeros, principalmente.

Sin embargo, tras la respuesta oficial, no se advierten —dijo Hinojosa— soluciones de corto plazo. “Parece que sólo queda pedirle a Dios que no haya tanto calor”, expresó.

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