Aprueban reforma educativa en Veracruz y Chihuahua

En ambos estados de la República, Acción Nacional se pronunció y votó en contra de la aprobación de la reforma propuesta por el presidente Andrés Manuel López Obrador, argumentando que promueve el control sindical en la promoción docente

Aprueban reforma educativa en Veracruz y Chihuahua
Foto: Twitter @LegisVer
Estados 14/05/2019 17:01 Redacción Actualizada 17:54

El Congreso de Veracruz aprobó con 34 votos a favor y 11 en contra, el decreto para cancelar la reforma educativa de la pasada administración federal.
 
En la tercera sesión ordinaria del Pleno, se dio el visto bueno a la reforma constitucional aprobada el pasado 9 de mayo en el Senado de la República.
 
Con la reforma se eliminan las evaluaciones punitivas al desaparecer el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) como organismo autónomo y se garantiza la permanencia de los profesores con una “evaluación formativa”. 

Con las modificaciones se crea la Ley y el organismo del Sistema Nacional de Mejora Continua de la Educación, así como el sistema para la carrera de los maestros, en el cual la federación tendrá la rectoría para la asignación de plazas.

La educación universitaria estará contemplada como un nivel educativo de carácter obligatorio y el Estado garantizarán “los materiales didácticos, la infraestructura educativa, su mantenimiento y las condiciones idóneas en los entornos educativos”.

Además se buscará combatir la corrupción y que ahora los sindicatos magisteriales elijan a sus dirigentes de manera democrática, a través de elecciones secretas.
Al respecto, el legislador morenista, Wenceslao González Martínez, dijo que que se buscará consolidar el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología, Innovación, privilegiando los planes y programas de estudio.

Durante la discusión, que se prolongó por casi dos horas, el diputado local Rodrigo García Escalante, criticó que el análisis del dictamen para aprobar la Reforma Educativa, apenas duró media hora.

Advirtió que el PAN no confía en la reforma por no contener certeza ni seguridad laboral para todos los trabajadores de la educación, así como por dejar en la incertidumbre el futuro educativo en México; aseguró que se trata de una herramienta política usada por el partido en el Gobierno Federal a beneficio de un sindicato magisterial.

Lamentó que para su aprobación se haya utilizado al magisterio, específicamente a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) para presionar en razón de la abrogación de la reforma implementada por la pasada administración, y así proponer y aprobar su propia reforma.

La aprueban en Chihuahua

Con 11 votos en contra y una abstención, el Congreso de Chihuahua aprobó la reforma educativa propuesta por el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador.

Este martes, los diputados de Morena, Partido Nueva Alianza (Panal), Partido del Trabajo (PT), Partido Revolucionario Institucional (PRI), Partido Encuentro Social (PES) y Movimiento Ciudadano (MC) dieron 20 votos a favor de la reforma educativa; por su parte, 10 legisladores de Acción Nacional votaron en contra, al igual que la diputada del PES, Marisela Sáenz Moriel, mientras que la panista Patricia Jurado se abstuvo de emitir su sufragio.

El dictamen se debatió durante la mañana en las comisiones de Gobernación y Puntos Constitucionales, así como la de Educación y Cultura, y posteriormente fue sometido a votación en el pleno.

No obstante, desde el primer momento, el coordinador de los diputados del PAN, Fernando Álvarez Monje, anunció que el voto azul iría en contra de la reforma al artículo 3 de la Ley de Educación a razón de que da continuidad al control sindical en la promoción docente, hecho que se había disminuido con la reforma educativa anterior, de tal suerte que la consideró un retroceso para la educación en México. 

Por su parte, las fracciones que emitieron su voto a favor de estas reformas, expresaron su total confianza a los cambios que propone el presidente López Obrador en materia educativa.

Con informción de Ibeth Mancinas y Édgar Ávila*

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