Hay películas de terror que no sólo buscan provocar sustos, sino incomodar desde sus cimientos. “La profecía” (1976) es una de ellas: un clásico que convirtió la idea del Anticristo en un fenómeno cultural y que, casi cinco décadas después, sigue siendo referencia obligada del terror religioso.

Dirigida por Richard Donner, la historia sigue a Robert Thorn, un diplomático que, tras la muerte de su hijo recién nacido, acepta sustituirlo en secreto por otro bebé. A partir de ahí, la vida de la familia comienza a llenarse de señales inquietantes que apuntan a la posibilidad de que Damien, el niño, esté relacionado con las fuerzas oscuras.

Más allá de la trama, la película se consolidó como una obra de culto por el impacto que generó en su estreno. Su aproximación al libro del Apocalipsis y su representación del Anticristo como un niño detonaron polémica en sectores religiosos, que la señalaron como una producción blasfema.

Ese choque entre cine y religión ayudó a que “La profecía” trascendiera el género. No sólo fue una película de terror exitosa, también un título que alimentó debates sobre los límites de la representación del mal en pantalla.

Con el paso del tiempo, se sumaron las leyendas alrededor de su rodaje. El avión del protagonista, Gregory Peck, fue alcanzado por un rayo. Lo mismo ocurrió días después al avión del guionista David Seltzer.

Además, el diseñador de efectos visuales, John Richardson, sufrió un accidente automovilístico en el que su asistente murió decapitada, igual que en una de las escenas del filme.

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Dónde ver: Disney+ / Prime Video

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