México necesita más empresarios como Lorenzo Servitje

Mario Maldonado

Quizá Donald Trump no lo sabe, pero el Thomas’ English Muffin que desayuna con frecuencia y que sirven algunos de sus hoteles lo produce, distribuye y vende una compañía mexicana: Grupo Bimbo. En realidad no es cualquier compañía, es la panificadora más grande del mundo y de Estados Unidos. El año pasado, este corporativo cofundado por Lorenzo Servitje Sendra facturó 13 mil 800 millones de dólares, de los cuales cerca de la mitad los obtuvo de Estados Unidos.

Grupo Bimbo es la empresa líder de pan empacado en Estados Unidos, tras las adquisiciones de gigantes como Canada Bread y Sara Lee en los últimos años. Tiene 59 plantas en territorio estadounidense y distribuye sus productos (incluidas las marcas mexicanas de Bimbo, Barcel y Marinela) en los 50 estados de la Unión Americana, capacidad que ninguno de sus competidores del sector, como Hostess y Flowers Foods, tiene.

Actualmente, Grupo Bimbo tiene 127 mil trabajadores, 163 plantas y opera en 22 países. En los últimos 10 años ha comprado 40 compañías y Forbes la sitúa en el lugar 986 de las 2000 empresas globales más grandes y en el sitio 91 entre las más innovadoras. Buena parte de esto se debe a los cimientos que puso uno de sus fundadores en 1945: Don Lorenzo Servitje, quien falleció a los 98 años el viernes pasado en la Ciudad de México.

Don Lorenzo siempre privilegió el esfuerzo y compromiso de sus trabajadores como el gran motor de crecimiento de Grupo Bimbo, pero también ayudó a construir una cultura corporativa sólida y forjó entrañables amistades con los empresarios del país, quienes lo consideran uno de los más grandes hombres empresa de México. Esa buena relación y reconocimiento se reflejó el sábado en las páginas de los diarios mexicanos, donde buena parte de los inversionistas y presidentes de compañías le dedicaron esquelas.

Aunque casi siempre evitaba hablar de política, Don Lorenzo Servitje no era ajeno a este tema y, de vez en cuando, se expresaba al respecto: “Nos tocaron unos presidentes analfabetos en lo económico”, admitió en noviembre de 2015 en una entrevista para la revista Expansión. “López Portillo y Echeverría, que no sabían nada de economía, y pasamos malos ratos con más devaluaciones”, apuntó.

Antes, en enero de 2015, tras asistir a un evento convocado por el Consejo Coordinador Empresarial (del cual fue miembro durante buena parte de su vida), Servitje reconoció que el presidente Enrique Peña Nieto atravesaba uno de sus peores momentos, luego de la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa.

“Nuestro presidente está en su peor momento. Leía yo en la revista The Economist que en estos últimos años en América Latina no hay nadie que haya tenido tan bajo reconocimiento social… Esto es muy peligroso”, expresó.

Desde entonces, el cofundador de Grupo Bimbo propuso al sector privado cerrar filas en torno al presidente. “El empresariado es una fuerza política y, por lo tanto, debe respaldar abiertamente al presidente en estos momentos. Es una situación muy delicada, muy triste”, dijo.

Las frases que pronunció Don Lorenzo Servitje en enero de 2015 quizá tengan más valor ahora que el presidente Peña enfrenta lo que se creía imposible tras las desapariciones de los normalistas de Ayotzinapa: que su nivel de popularidad cayera aún más, lo cual se combinó con las amenazas de Donald Trump en torno a levantar muros, reventar las negociaciones del TLCAN, enviar tropas (o ayuda) a México para contrarrestar a los bad hombres, y en general en momentos en los que en el país se respira un ambiente de miedo e incertidumbre.

Hace unos días, Daniel Servitje, hijo de Don Lorenzo y quien desde 1997 es director general de Grupo Bimbo, se pronunció sobre la políticas de Trump: “Son tiempos para actuar con dignidad y a la vez con pragmatismo. Tenemos que salvaguardar nuestros intereses y ser inteligentes para elegir bien las formas y los instrumentos para defenderlos. El reto para México es enorme”, escribió en un periódico de circulación nacional.

En esta columna le hemos contado de las reuniones ente algunos de los principales empresarios del país para tratar de alinear estrategias contra Trump. Hablamos de empresarios con grandes intereses en Estados Unidos, como Armando Garza Sada, de Alfa; Juan Antonio González Moreno, de Gruma; Claudio X González, de Kimberly Clark México; Valentín Diez Morodo, del Comce; Fernando Chico Pardo, de Asur y SSA Marine; Miguel Alemán Magnani, de Interjet; Alejandro Ramírez, de Cinépolis; Rodrigo Herrera, de Genomma Lab; Juan Pablo del Valle, de Mexichem, y el propio Daniel Servitje, de Bimbo.

El asunto es que para cerrar filas necesitan incentivos, lo cuales no han sido planteados por parte del gobierno, como sí ha sucedido en Estados Unidos, donde Trump promete darles grandes beneficios fiscales para que no se lleven las inversiones a otros países, como México.

“Lo vamos a respaldar, pero denle también facilidades a los empresarios”, dijo Don Lorenzo Servitje en enero de 2015, cuando pidió cerrar filas con el presidente Peña.

Twitter: @MarioMal.

Correo: [email protected]

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