Las pesquisas a Homex en EU

Mario Maldonado

Una historia de éxito de empresas mexicanas en la Bolsa de Nueva York la escribió Homex, la única de las desarrolladoras de vivienda del país que logró conquistar Wall Street. Sus dueños, la familia De Nicolás, querían convertirla en una empresa de clase mundial, pero la crisis económica y los cambios en la política de vivienda en México dieron al traste con ese plan. Hoy, ese sueño americano está más cerca de convertirse en pesadilla tras las investigaciones que realiza la Comisión del Mercado de Valores de Estados Unidos (SEC) por posibles violaciones a la ley antifraudes.

El pasado 25 de abril, la SEC notificó a Homex su intención de llevar a cabo una acción en su contra por presuntas violaciones a disposiciones antifraude relacionadas con registros contables durante el periodo 2010-2012. Asimismo, se abrieron indagatorias contra Gerardo de Nicolás, su CEO, y Carlos Moctezuma, el director financiero, quienes se separaron temporalmente de la empresa.

Las potenciales acusaciones tienen que ver con que el registro de venta de casas en el periodo referido no corresponde a los ingresos reportados por Homex en sus informes financieros.

De acuerdo con el estudio Calculating SEC Civil Money Penalties de la Universidad de Harvard, publicado en enero de 2016, la sanción económica más alta para este tipo de violaciones es de 400 mil dólares, pero puede multiplicarse por cada uno de los inversionistas afectados. Para los ejecutivos involucrados directamente con el asunto, la penalidad asciende hasta 80 mil dólares.

Vaya problema el que podría desencadenarse para Eustaquio de Nicolás, el presidente de Homex, quien tras más dos años de negociar con decenas de acreedores la reestructura financiera de la firma y haber salido del concurso mercantil, volvería a enfrentar la acción de la justicia. Tras la separación de su hermano Gerardo, Eustaquio volvió a tomar la dirección general de la empresa.

Los días posteriores a la publicación de la notificación, el precio de las acciones de Homex se vino abajo más de 16% en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV). Sin embargo, los ejecutivos de la empresa han hecho un eficiente trabajo de comunicación y contención de daños: aseguran que la distorsión de los registros se debe al cambio en las reglas contables aplicadas a la industria nacional. Por lo pronto contrataron a una firma independiente para que audite de nueva cuenta sus informes.

Tras 20 meses de estar suspendida, Homex regresó a cotizar a la BMV el 30 de octubre del año pasado. Sus títulos salieron a un precio de 7.89 pesos por acción —muy lejano a los 500 pesos de mediados de 2011— y al cierre de ayer se cotizaban en 3.23 pesos.

La firma de análisis bursátil Signum Research recomendó no participar en la compra-venta de instrumentos financieros de Homex hasta que su situación en Estados Unidos sea aclarada.

Lejos quedaron los tiempos de bonanza en los que los ejecutivos de las ‘vivienderas’ mexicanas viajaban en sus jets privados por Estados Unidos, Latinoamérica, Europa o Asia en busca de inversionistas y oportunidades de crecimiento. Homex se expandió a Brasil, comenzó un proyecto piloto en la India y soñó con llegar a China. Luego todo se derrumbó con la crisis hipotecaria que explotó a finales de 2008 en Estados Unidos y, sobre todo, con el cambio de reglas del Plan Nacional de Vivienda, en 2013.

No ha sido fácil para la empresa sinaloense —que en sus mejores tiempos vendía 50 mil casas por año y facturaba más de 20 mil millones de pesos—, retomar su negocio y convencer a los inversionistas de que su nuevo plan es viable.

La familia De Nicolás pasó de poseer 40% de las acciones de la empresa a menos de 5%. Ahora luchan por recuperar 25%. La nueva Homex operará con cerca de 250 empleados, frente a los más de mil que tenía en 2013.

Eustaquio de Nicolás —o Tato, como le dicen sus amigos— es uno de los empresarios más poderosos y respetados de Sinaloa. Compañero de residencia de Enrique Peña Nieto durante su etapa de estudiante en la Ciudad de México, su historia empresarial inició al salir de la universidad, con el establecimiento de una pequeña fábrica de ropa. En 1989 fundó lo que es hoy Homex y desde entonces la mayoría de sus esfuerzos han estado enfocados a esta industria. Aunque figura en los consejos de administración de instituciones financieras y estuvo involucrado con concesionarias de autos, su pasión sigue siendo la construcción de casas.

Por eso ahora que volvió a conciliar el sueño tras la reestructura financiera de Homex, hace todo lo posible para que la investigación de la SEC no se convierta en una pesadilla. Ya se verá.

Twitter: @MarioMal

Correo: [email protected]

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