Queridos: Juan Francisco Ealy Ortiz, Juan Francisco Ealy Jr., Francisco Santiago y Juan Ramón de la Fuente. Señoras y señores:

El primero de octubre de 1916 comenzó a circular “El Diario Político de la Mañana”, como rezaba el lema del periódico EL UNIVERSAL. Desde entonces El gran Diario de México muestra en sus páginas el pulso de los acontecimientos de nuestro país y del mundo.

EL UNIVERSAL nace siete meses después de que Pancho Villa invadiera Columbus y dos meses antes de que iniciaran los trabajos del Congreso Constituyente en Querétaro, presidido por Venustiano Carranza, y en el que participara Félix Fulgencio Palavicini. Y en la misma rotativa donde se imprimió EL UNIVERSAL por primera vez, se hizo la primera edición de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en 1917.

Queridos amigos, en el marco de la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, es un privilegio compartir con ustedes
dos libros que celebran los primeros 100 años de EL UNIVERSAL y que enriquecen y
documentan la historia del periodismo en nuestro país.

Cuando recibí y comencé a hojear los dos volúmenes con los que EL UNIVERSAL celebra su centenario, me vino a la mente una frase que seguramente es conocida por varios de ustedes por la frecuencia con que se dice en el medio periodístico: “No hay nada más viejo que el periódico de ayer”.

De inmediato pensé, mientras observaba la espléndida selección de documentos gráficos, que estos libros desmienten de forma ejemplar esa idea. Los significados de los cartones y las fotografías recopilados provocan la reflexión y eso los vuelve completamente vigentes. Con esto quiero decir que el periodismo informa sobre la actualidad y la historia relata el pasado, pero no debemos olvidar que todo pasado fue actualidad.

Estas ediciones nos indican la importancia de la prensa como documento histórico y
nos hablan de la actualidad. Nos dicen que en las páginas de nuestros diarios tenemos la imagen más amplia de los acontecimientos por medio de una nota, una fotografía o una caricatura.

Los libros que hoy nos reúnen quedan en la historia de México. Además de la memoria, del recuerdo, del testimonio, hay en cada página una relación estrecha entre el periodista y el lector. Estos libros nos hacen mirar el talento de creadores que a través del instante de la luz en el caso de la fotografía; o por medio de la línea, en el caso de la caricatura, abrieron una ventana a los retratos íntimo y social, al andar cotidiano y a las ideas de una época.

El fotoperiodismo ha cobrado relevancia. La fuerza de las imágenes nos muestra los rostros de otro tiempo, con sus sueños y esperanzas. 100 años de fotografía nos abre este itinerario a través de la obra de los autores de la lente que han pasado por las páginas de
EL UNIVERSAL. La caricatura ha sido históricamente un recurso de la crítica sutil y humorística. 100 años de caricatura es una bitácora del quehacer de artistas visuales que son capaces de hacer un editorial con unos cuantos trazos.

Felicito a Brenda Ledesma, José Antonio Rodríguez, Arturo Ávila Cano y Agustín Sánchez González, autores de estos volúmenes.

Agradecemos a EL UNIVERSAL por la generosidad con la que ha abierto sus valiosos archivos para que los mexicanos tengamos acceso a estas historias que enriquecen la memoria cultural de nuestro país.

Juan Francisco Ealy, con quien comparto una amistad que inició en la adolescencia y que se ha extendido durante la vida, dijo que EL UNIVERSAL llegaba al centenario con espíritu joven. Esta es una de las características de este diario: su permanente renovación, su capacidad para acercar a los lectores de cada generación a las nuevas realidades que transforman a México.

Estos libros tienen mucho por decir a los jóvenes. Son un valioso material de consulta que, además, están hechos para que nos detengamos en cada página y los atesoremos por su contenido como objetos de deleite. Ha sido un privilegio compartir con EL UNIVERSAL la coedición de estos libros con que celebra su Centenario.

Cumplir 100 años de llevar la información diaria a México es en sí misma una obra titánica. Esa crónica centenaria la ha escrito EL UNIVERSAL día a día y hoy celebramos su actualidad y permanencia.

A un siglo de aquel primer ejemplar que salió a las calles, EL UNIVERSAL representa una aportación de enorme valor social. El Gran Diario de México llegará a su segundo centenario con un renovado espíritu joven, el mismo que le ha dado vida y prestigio durante más de 100 años.

Muchas gracias.

*Secretaria de Cultura. Palabras durante la presentación de los libros 100 años de caricatura en EL UNIVERSAL y 100 años de fotografía en EL UNIVERSAL, en la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería.

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