El otro juez Porky de Veracruz

Luis Cárdenas

El juez cuarto de Distrito, José Arquímedes Gregorio Loranca, quiere liberar a un joven acusado de violación; alega en su amparo una supuesta actitud “proactiva” de la víctima

Francisco está desnudo, toma a “Karla” por el cuello, por los hombros, ella está fuera de sí y de esa forma la somete y penetra violentamente al tiempo que sonríe y fanfarronea a sus amigos que están a unos metros grabando todo con un teléfono celular. Francisco se jacta para la cámara, algunos imbéciles se enorgullecen de su imbecilidad.

El video termina viralizado en la universidad de Karla, lo ven sus amigos, lo ven sus familiares, lo ven todos, llega al extremo de ser publicado en un sitio pornográfico donde también lo ven decenas de miles que terminan humillando la dignidad de la joven, la gente comenta online y no saben, o lo saben y no les importa, que son testigos de una violación.

Pasó el 12 de marzo de 2016, vino una denuncia penal y durante ocho meses Francisco estuvo en libertad, impune, protegido por el tortuguismo burocrático del sistema de justicia mexicano; no importó que el truhán hubiese grabado y presumido su delito por la redes sociales, se sabía protegido.

Karla estaba alcoholizada o quizá drogada por los mismos enfermos que disfrutaban de su abuso... Aquí las mujeres no tienen derecho a beber alcohol, ni a pasarse de copas so pena de terminar siendo violadas con justificante de causa, “¡estaba bien peda!, ¿qué esperaban?”.

En noviembre de 2016, Francisco fue detenido. Para entonces, el caso de Daphne era ya un asunto de indignación internacional al grado que opacaba mediáticamente a otros casos de violencia sexual como el de Karla. ¿Será que su detención consistía, al final, en una especie de distracción ante el fracaso judicial que se evidenció con Daphne?

Francisco lleva apenas cuatro meses en la cárcel y el juez cuarto de Distrito, José Arquímedes Gregorio Loranca, ya lo quiere liberar, alega en su amparo una supuesta actitud “proactiva” de la víctima en el acto, ergo: ella dejó que la violaran, ¿o ella quería ser violada?

“No se encuentra debidamente acreditado el cuerpo del delito de violación específica, al no justificarse adecuadamente que la persona con la que el sujeto sostuvo relaciones sexuales, no tenía la capacidad de resistir ese acto o que careciera de la capacidad de comprender el significado del mismo”, dice el amparo que podría poner en libertad a Francisco.

Como no opuso la resistencia suficiente, como no pateó, como no gritó tanto ni tan fuerte, como tal vez estaba borracha, pues entonces ella misma se lo buscó. El juez basa su fallo en el video del abuso sexual que grabaron sus agresores, o sea que el video que transformó e hizo añicos la vida de Karla, el que difundieron en las redes, es el mismo video que puede terminar, de acuerdo al criterio del juez, por salvar al violador.

¡Jodida justicia mexicana!

El padre de la joven ha interpuesto una queja ante el Consejo de la Judicatura Federal que deberá resolver en los próximos días si el juez Gregorio Loranca llega a ser suspendido, tal como lo hizo con el otro juez Porky.

Está en juego la credibilidad del Poder Judicial.

De Colofón.- Hay quien cree que ha madrugado y sale al oscurecer. Ese gobernador estorba, huele a peligro.

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