Más Información

"Duende machista" eliminó del Plan B principio de paridad constitucional: López Rabadán; apuesta por corregir el "error"

Pódcast busca “difundir ideales" de Morena... pero oculta sus gastos; en Meta desembolsó casi 300 mil pesos

Plan B va por recorte de regidores en los municipios del país; prohíbe nepotismo en alcaldías y diputaciones locales

Gobierno reduce deuda con farmacéuticas durante administración de AMLO; pasa de 19 mil mdp a 5 mil mdp: Eduardo Clark
Adriana Alonso es la tía de Diego Cruz, uno de los jóvenes veracruzanos identificados como Los Porkys de Costa de Oro y acusados de cometer actos de pederastia contra Daphne Fernández una noche de enero en 2015.
Adriana, además de tía, es también amiga, al menos en Facebook, de Nady González Hemadi, quién, al parecer, es también hermana del tristemente célebre juez Anuar González Hemadi, quien falló así en un amparo a favor de Diego Cruz:
(...) no se encuentra demostrado fehacientemente, el abuso sexual de dicha menor (...) partiendo de la existencia de un manoseo como elemento del delito. (..) de tal manera que un roce o frotamiento incidental no serían considerados como actos sexuales, de no presentarse el elemento intencional de satisfacer un deseo sexual a costas del pasivo.
El fallo del juez indignó, con gran razón, a una sociedad que cuenta con miles de feminicidios en los últimos años. El sistema judicial mexicano, por culpa del criterio de un juez, quedó considerado a nivel internacional como machista, misógino, retrógrada, pusilánime… Como algo muy jodido.
Según algunos expertos, el juez, que es hermano de una amiga de la tía del inculpado, dejó fuera de consideración el contexto de los hechos, peritajes psicológicos y algunas otras pruebas que han sido aportadas por la víctima; inclusive, el juez dejó de lado su propia, y legal, capacidad de criterio y optó por abusar de una concepción garantista que beneficia exageradamente al agresor y revictimiza a la joven.
Varios abogados de reconocido prestigio condenan la acción del juez… Aunque hay otros expertos que, más bien, le aplauden.
Fuentes cercanas al caso sostienen que la familia de Diego Cruz contrató desde hace algunos meses a un prestigioso y famoso abogado con apellido catalán, dueño de un redituable centro de estudios jurídicos que ofrece, entre muchos diplomados y cursos, una maestría en juicios orales del nuevo sistema penal.
El abogado, muy activo en redes sociales y también en redes de influencia, habría sido determinante en la decisión de González Hemadi para intentar liberar a Diego Cruz, al grado de presentarle un proyecto escrito de sentencia con la argumentación jurídica requerida para beneficiar a su cliente y bajo la promesa, hoy fallida, de que la fiscalía no impugnaría jamás su resolución gracias a sus círculos de presión política.
La admiración del juez al “maestro” (doctor, de hecho) pudo derivar en una traición que podría costarle el puesto.
Después de la pifia, González Hemadi es intensamente investigado por sus fallos judiciales y ha sido temporalmente suspendido, no es para menos, su “amplio criterio” garantista puso en jaque, otra vez, la credibilidad entera del Poder Judicial federal.
Y todavía ayer, en Twitter, el abogado seguía defendiendo al juez y a la sentencia ¿o a su proyecto?
Minuto 9’45 de un video en YouTube: “pero yo ya tuve acceso por razones que en otro momento explicaré, pero que en orden al secreto profesional en este momento debo guardar reserva, yo ya vi la averiguación previa porque es todavía del sistema tradicional….”.
DE COLOFÓN.— La foto duele amarillo, Padierna y Barrales totalmente solas entre curules que alguna vez fueron fuerza. Se quedaron del tamaño que quiso Andrés.
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]









