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Ley de la selva

Alberto Barranco

Satanizado por los expertos al ubicarlo como estéril; criticado por la sociedad civil al considerar que se pretende hacerle la tarea al gobierno; repudiado por quienes lo consideran más de lo mismo en el recuerdo del gobierno de Miguel De la Madrid, la insistencia en un Pacto contra la Inseguridad la explica la desesperación

Impulsado por los organismos empresariales con punta de lanza en el Consejo Coordinador Empresarial, el punto fino habla de involucrar a todos los sectores en el común denominador de modificar la estrategia.

Compromiso frente a impunidad, complicidad, corrupción. De la Suprema Corte al Consejo de la Judicatura. Del Congreso a la Procuraduría y ministerios públicos. De la academia a los servidores públicos.

Si las estadísticas, susceptibles siempre de manipular o cojas ante la desconfianza ciudadana en las instituciones, siguen convocando al escándalo, los casos específicos aterran.

Gran parte del territorio está dominado por la delincuencia. Hay zonas específicas donde está vedado el paso a los enviados del Instituto Nacional Electoral para armar el escenario de procesos electorales. Los encuestadores tienen puntos rojos en el mapa.

En entidades como Colima, Veracruz, Michoacán y Guerrero, la muerte tiene permiso. En la primera han crecido en este año 159% los homicidios dolosos.

En Veracruz el salto es de 119%; en Michoacán, con todo y comisionado especial que en el papel cumplió con creces su cometido, el nivel creció 75%…

En lo que va del año se ha asesinado a 15 mil 201 personas, frente a las 12 mil 200 del 2015.

Los casos de extorsión llegan a 3 mil 700, en tanto los secuestros alcanzan 794 y los robos de vehículos con violencia, 32 mil 600.

Las historias, sin embargo, hablan de la verdadera dimensión del problema.

Hete aquí que un domingo en la tarde llega un camión de mudanzas a una zona residencial de la ciudad, vaciando en media hora una casa: televisores, computadoras, aparatos electrodomésticos, mesas, sillas, obras de arte…

Denunciado el caso ante un altísimo funcionario policiaco, éste señala que ya sabe de quién se trata… pero es gente muy peligrosa. Aun así, la oferta es enviar una patrulla para estacionarse frente al domicilio durante media hora… para que sepan que sabemos.

De lo robado, nada.

Le aconsejo que pague, le dice el gobernador en turno al afligido propietario de una empresa comercial que llegó a denunciar una extorsión.

Y de pronto resulta que en la maraña de complicidades las mercancías producto de asaltos en carreteras se colocan en colosales bodegas que todos conocen… menos las policías.

Aunque la tradición es llevar un chip conectado a la cabina del trailer, una firma llantera decidió colocar otro en la caja, lo que permitió rastrear su destino tras el robo… pese a lo cual el marcador siguió cero-cero.

Y de pronto llega un convoy de vehículos de carga a una planta industrial llevándose un formidable botín, cuyo destino es el mercado negro de la entidad vecina; los tianguis o las ventas vía redes sociales.

Nadie sabe/nadie supo.

Se da el caso que al día siguiente del asalto el director de la planta recibe una llamada telefónica ofreciéndole casualmente mercancías idénticas a las robadas. El mismo número de productos y en una de esas los mismos camiones de regreso.

La policía, sería evaluada. El que no pase la prueba de confianza será despedido. Se creó la gendarmería como cuerpo de élite, las procuradurías cuentan con los sistemas científicos de punta; los jueces están monitoreados constantemente…

Casi el paraíso.

Hace unos días en Tlaquepaque, Jalisco, la madre de todos los horrores; seis pares de manos colocadas en canastas a la vista del escarmiento. Una mujer llora con los muñones vendados.

Eran narcomenudistas, dice la policía.

La ley de la selva.

 

Balance general. Le comentábamos ayer que los grandes ausentes en la evaluación del sector salud, encabezada por el secretario del ramo, José Narro Robles, convocada por el Club de Industriales en el marco de un ciclo sobre los problemas torales del país, habían sido los directores generales del Seguro Social y el ISSSTE, Mikel Arriola y José Reyes Baeza.

Bien, pues la razón en el caso del primero, es que la invitación la giraba la Fundación Mexicana para la Salud, cuyo presidente es Pablo Escandón Cusi, a su vez presidente de Nacional de Drogas.

El evento lo organizaron la Secretaría de Salud, el Club de Industriales y la Fundación Mexicana para la Salud.

Como usted sabe, la firma está en medio de un procedimiento abierto por la Comisión Federal de Competencia Económica en el marco de una supuesta simulación para comprar el 50 por ciento del capital de la distribuidora de medicinas Marzam.

Aunque la primera, conocida como Nadro, no participa como proveedora del Instituto, Marzam tiene contratos para este año equivalentes al 5% de los otorgados en la megalicitación para compra consolidada hacia el sector salud.

Desde su llegada al IMSS Arriola se ha negado a recibir a los dueños de los distribuidores de medicamentos, en afán de evitar cualquier sospecha de contaminación en los procesos licitadores.

 

Tip para Meade. Sería sano que el secretario de Hacienda, José Antonio Meade, investigara versiones que corren respecto a uno de los funcionarios de la dependencia, concretamente al encargado del área de Seguros, Salvador Pérez Maldonado.

Hete aquí que hace unos días se adjudicaron contratos en el marco de los programas de aseguramiento para desastres naturales en Oaxaca, Hidalgo y Colima a Agroasemex, con la novedad de que el capítulo de reaseguro se le otorgó a la firma Guy Carpenter.

Esta, de acuerdo con las reglas, se coloca como respaldo de la aseguradora, es decir su tarea es indispensable.

Y el caso es que los participantes en el proceso aseguran que el funcionario tiene estrechos lazos de amistad, incluso se habla de compadrazgo, con Issac Gómez, directivo de la reaseguradora.

Y el caso es que Pérez Maldonado estaría condicionando la entrega de los recursos correspondientes a las entidades a que se favorezca a su cuate.

 

Tercera llamada. Pospuesta en dos ocasiones por problemas de agenda del presidente Enrique Peña Nieto, finalmente este mediodía se celebrará la llamada asamblea financiera del Instituto Mexicano del Seguro Social.

La novedad es que en ruptura de la tradición de usar como sede el auditorio de convenciones del Centro Médico Nacional o el teatro “Juan Moisés Calleja” aledaño al edificio del organismo, esta vez el evento será en el Hotel Hilton Alameda. El problema es que el salón disponible tiene mucho menos capacidad que los sitios acostumbrados.

El vocero de la causa empresarial en la asamblea será el presidente de la Concanaco, Enrique Solana Sentíes.

 

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