El costo de imponer a Del Mazo

Carlos Heredia Zubieta

Al vulnerarse el proceso electoral en el Edomex se inflinge un severo daño a la de por sí frágil confianza en las instituciones

EPN dio instrucciones contundentes: hay que quedarnos con el Estado de México a como dé lugar

Sus huestes emprendieron una grosera operación para imponer a su primo Alfredo del Mazo Maza, un mal candidato que no prendió entre los electores a la hora de las urnas.

Desde la residencia presidencial convirtieron a los secretarios del gabinete en vulgares matraqueros. Los hicieron delincuentes electorales por realizar labores de proselitismo con recursos públicos, hecho penado por la ley.

Traficaron con credenciales de elector, compraron votos, indujeron a la abstención a votantes de los partidos opositores. Vulneraron la integridad del proceso electoral en el Edomex y con ello infligieron un severo daño a la ya de por sí frágil confianza de los mexicanos en las instituciones. Presionaron a las autoridades electorales para que no impidieran el arquetipo del fraude: la corrección inmediata de la voluntad errónea de la mayoría (Monsiváis dixit).

Ven a la población como siervos, como clientes, como ‘beneficiarios’ de programas sociales que no disminuyen la pobreza, sino refuerzan mecanismos de control político.

En suma, regresaron al sistema político a los años 1980, antes de que el gobierno formalmente dejara de ser autoridad electoral.

Le apostaron a perpetuar el ciclo corrupción-impunidad que con su tío Arturo Montiel había impuesto récords que creíamos insuperables. El alza de las acciones de OHL como respuesta a la imposición fue sintomática: podemos seguir depredando recursos públicos para favorecer intereses privados.

Las cuentas alegres del grupo Atlacomulco apuntan a contar con la tesorería mexiquense por otros seis años para sus particulares fines partidistas.

Seguirán jugando golf en Ixtapan de la Sal o en Malinalco los fines de semana para comentar su hazaña: ‘nos chingamos al Peje’.

Se dirá: ‘todos los partidos hacen trampa’. Se equivocan. El problema es de naturaleza distinta.

EPN perdió ganando. Dilapidó la mínima credibilidad que le quedaba.

¿Cómo pedirle su mejor esfuerzo a los mexicanos para sacar al país hacia adelante, cuando las energías de Los Pinos se enfocan a robarse sin rubor una elección? ¿Por qué no se investiga el desvío millonario de recursos del Sistema de Autopistas, Aeropuertos, Servicios Conexos y Similares del Estado de México, denunciado por @ahora_mx?

Están preocupadísimos porque Maduro ha atropellado todos los principios de la democracia en Venezuela, y al mismo tiempo se roban la elección en el Edoméx. ¿Cómo negociar con legitimidad hacia afuera cuando se miente hacia adentro? ¿Con qué cara puede EPN hablar de la lucha anti-corrupción, de la impartición de justicia, del Estado de Derecho?

Se palpan afuera de los círculos del poder la frustración, la tristeza y la decepción producidas por esta operación delincuencial. En palabras de una mujer humilde: ‘se va a quedar el PRI aunque nosotros no queramos’.

Quieren desmovilizar a la gente para que se quede en casa resignada. El desafío es convertir esta rabia en fuerza organizada y en estrategia hacia las elecciones presidenciales en 2018.

Mientras concluyo estas líneas sigo la comparecencia del destituido director del FBI, James Comey, en el Senado estadounidense, quien expone públicamente hechos bajo juramento de decir verdad, aun si estos involucran o incriminan al presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Como mexicano le debo respeto al Presidente de México, cuyo deber constitucional es cuidar al país.

Como ciudadano repruebo enérgicamente la terrible degradación política en que EPN ha sumido al país por sus mezquinos intereses personales y de grupo. No nos vamos a quedar con los brazos cruzados.

Profesor asociado en el CIDE.
@ Carlos_Tampico

TEMAS RELACIONADOS
Guardando favorito...

Comentarios