19 | SEP | 2019
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Chelentún es un cenote semicerrado y uno de los más visitados. (Foto: Sefotur Yucatán)

Sigue la ruta de los cenotes en Yucatán

14/10/2018
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Marco Beteta/Un mundo de sentidos
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Sumérgete en el inframundo maya

Aunado a su rico patrimonio arqueológico, colonial y gastronómico, Yucatán tiene espectaculares escenarios naturales que dan la posibilidad de vivir experiencias únicas. Recorrer cenotes y ríos subterráneos se ha convertido en una de las actividades más buscadas por los viajeros.

En la siguiente lista te propongo cinco lugares cercanos a Mérida para tu próxima travesía. No olvides este par de recomendaciones básicas: utiliza un chaleco salvavidas, pues hay cenotes que pueden tener más de 40 metros de profundidad, y evita el uso de bloqueadores para no contaminar el agua.


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Cenote Angelita: el misterioso río subterráneo de Tulum

El extraño paisaje se encuentra a 27 metros de la superficie
Cenote Angelita: el misterioso río subterráneo de Tulum Cenote Angelita: el misterioso río subterráneo de Tulum

Xlacah. Localizado a poco más de 15 kilómetros al norte de la capital yucateca, la visita a este cenote a cielo abierto es el complemento perfecto después de un recorrido por el sitio arqueológico de Dzibilchaltún. El lugar está administrado por el INAH y ofrece buenas condiciones para que te des un buen chapuzón y observes aves endémicas.

cenotes_xlacah.jpg (Foto: Cortesía Sefotur Yucatán)

San Ignacio. En Chocholá, a 20 minutos de Mérida rumbo a la carretera a Campeche, este cenote subterráneo es uno de los más bonitos de la zona por sus formaciones cavernosas. Además de nadar en sus aguas transparentes de color turquesa y practicar esnórquel nocturno, dispone de servicios complementarios de comida y actividades alternativas, como senderismo o la visita a un pequeño aviario local.

Kankirixche. Su nombre significa “fruta amarilla del árbol” y se sitúa en el pequeño poblado de Mucuyché, en el municipio de Abalá, a unos 55 kilómetros al sur de Mérida. Debes bajar por una escalera para acceder a él. Es posible esnorquelear en su superficie; para buzos experimentados, bajo el agua hay una caverna de 50 metros de profundidad, ideal para el espeleobuceo.

Chelentún. La zona de Cuzamá, a unos 60 kilómetros de Mérida, es famosa por sus cenotes, entre ellos Chelentún. Es semicerrado y uno de los más visitados para nadar. Durante la época del apogeo del henequén era el balneario de los hacendados locales y hoy está operado por una pequeña comunidad de ejidatarios locales.
 

 
 
 
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Xcanché. Si quieres estar en contacto con la naturaleza, al menos por un día, y eres aficionado a las actividades de aventura, en este lugar podrás nadar, deslizarte en tirolesa, rentar una bici de montaña o descender a rappel. Ubicado en el poblado de Hunukú, en Temozón, a un par de horas de Mérida, el cenote está bajo el cuidado de una cooperativa maya que ofrece alojamiento en cabañas.

cenotes_xcanche.jpg (Foto: Cortesía Sefotur Yucatán)

PARA DORMIR
Mansión Mérida on The Park. Refinada residencia con 14 suites al más puro estilo afrancesado del siglo XIX. Para ese fuerte calor de la ciudad, refrescarse en su alberca será la gloria. Buenos desayunos. Calle 59 N°498, entre 58 y 60. Centro. Tel. (999) 924 4642. www.mansionmerida.com

mansion_merida.jpg (Foto: Cortesía del hotel)

PARA COMER
Apoala. Original y bien lograda propuesta que combina recetas tradicionales oaxaqueñas con sabores yucatecos. Reserva mesa en la terraza. Calle 60 N°471 y Calle 55. Centro. Tel. (999) 923 1979.
 

 
 
 
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Eureka Cucina Italiana. Cocina italiana de manufactura artesanal a cargo de su chef propietario en sencillo y pequeño establecimiento sin pretensiones. Calle 18 N°117 y Calle 52. Col. Itzimná.

Manjar Blanco. Tradicional sazón casera yucateca con buen costo-beneficio. Es una gran opción para desayunar. Mi recomendación: huevos motuleños. Calle 47 N°496, entre 58 y 60. Centro.
 

 
 
 
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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