Cuatro Ciénegas y otras 6 maravillas en el Desierto Chihuahuense

Te presentamos cañones impresionantes, dunas que parecen sacadas de Medio Oriente y uno de los sitios más misteriosos de México

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La Poza Azul es el gran atractivo turístico de Cuatro Ciénegas. Foto: iStock
Destinos 13/09/2020 00:28 Samantha Michelle Guzmán Actualizada 00:29

Si la palabra “desierto” trae a tu mente paisajes infértiles, aburridos y sin chiste, este lugar puede hacerte cambiar de opinión. El Desierto de Chihuahua demuestra lo contrario: en un inmenso territorio, más grande que naciones como Reino Unido o Italia, posee oasis cristalinos, animales asombrosos, vestigios de culturas que florecieron en zonas donde la vida parece imposible y formaciones de roca monumentales. 

Se trata del desierto más grande de Norteamérica y uno de los más diversos del mundo. Abarca partes de Chihuahua, Coahuila, Durango, Nuevo León, Zacatecas y San Luis Potosí en México, además de Arizona, Nuevo México y Texas, en Estados Unidos. Explorarlo te tomaría varios viajes. En el proceso, te toparías con cientos de kilómetros ocupados por pastizales, cañones, dunas que parecen de Medio Oriente y oasis de agua salada.

Hicimos una selección de 7 maravillas que forman parte del Desierto de Chihuahua, para que te des una idea de la magnificencia de este territorio.

Cuatro Ciénegas

Dónde: en Coahuila. Desde Monterrey (NL) se hacen cuatro horas en auto. 
Hace millones de años, el territorio de lo que hoy es Coahuila estaba cubierto por agua. Los movimientos tectónicos aislaron una pequeña región del resto del océano y dieron origen a un sistema acuífero subterráneo que se refleja en más de 200 pozas que ahora conforman el ecosistema de Cuatro Ciénegas.

Es el hogar de estromatolitos -la evidencia de vida más antigua que existe (según la UNAM) en la Tierra-, de peces y moluscos que no se hallan en ningún otro lugar.

El sitio más icónico es la Poza Azul, un manantial cristalino donde la presencia de minerales y las diferentes profundidades juegan con los tonos de azul. Meterse a nadar no es opción, solo puedes admirar su belleza desde un mirador. El área protegida, a 10 minutos del Pueblo Mágico de Cuatro Ciénegas, cuenta con guías. Pagas 40 pesos por acceder. 

Donde sí puedes darte un chapuzón es en el río San Marcos (antes Mezquites) y hasta te dejan  remar en kayak. Cuesta 120 pesos. 

Contacta al guía local, Humberto Huerta, quien organiza  tours e itinerarios personalizados.  
Tel. 869 1009 223 

Dunas de Yeso 

Dónde: en Coahuila, a solo 20 minutos de Cuatro Ciénegas.
Ese mar que alguna vez reinó en el actual Coahuila dio origen a una maravilla más: un desierto de color completamente blanco, como si estuviera cubierto de nieve. Estas dunas comenzaron a formarse hace miles de años por acción del viento y la lluvia. Hoy ocupan un territorio de 800 hectáreas, más grande que el Bosque de Chapultepec.

No hay arena, sino una combinación de sulfato de calcio y silicio que se siente como talco. El viento todavía mueve las dunas de lugar, pero hay formaciones que se han vuelto rígidas con el paso del tiempo. La más famosa alcanza 12 metros de altura y le dicen “El Castillo”.

El costo de acceso es de 40 pesos. Al llegar te piden que te quites los zapatos para pisar el yeso; no te preocupes, las dunas se mantienen templadas, así que no se te quemarán las plantas de los pies. 

El guía Humberto Huerta (el mismo de Cuatro Ciénegas) puede armar contigo un viaje. En el centro de visitantes de la Poza Azul de Cuatro Ciénegas también organizan tours.

dunas_yeso_cuatro_cienegas.jpgFoto: Sectur Coahuila 

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Paquimé

Dónde: en Chihuahua, a tres horas y media de la capital. 
Un laberinto de residencias y edificios ceremoniales es lo que permanece de una cultura misteriosa que se adaptó a las condiciones del desierto para hacer de éste su hogar. Son más de dos mil construcciones de tierra apisonada (muy parecida al adobe) en color rojizo, donde todavía se distingue el trazo de las calles y los patios. Por ser la zona arqueológica más grande que existe como vestigio de las culturas que ocuparon el Desierto de Chihuahua, es Patrimonio de la Humanidad  por la Unesco. 

La cultura es llamada Casas Grandes, pero es poco lo que se sabe sobre ella porque no existió un contacto directo con los conquistadores europeos. Se sabe que estuvieron aquí desde los años 700 de nuestra era y la cultura tuvo su esplendor entre los siglos XIV y XV. Vivieron en la urbe más de tres mil personas y luego desapareció por alguna razón. 

Desafortunadamente, no es posible caminar entre el antiguo caserío de Paquimé. Sin embargo, por su buen estado de conservación y el museo de sitio, puedes darte una idea clara sobre la vida en este lugar. El acceso al sitio arqueológico y el museo cuesta 80 pesos.

Frente a Paquimé se encuentra el hotel Las Guacamayas. Fue construido con tierra apisonada, inspirado en la zona arqueológica. Cuenta con una galería de arte y te dan información sobre tours. 

En el sitio web de Best Day elige entre varias opciones de recorridos de un día que parten desde Chihuahua.

paquime_casas_grandes_chihuahua.jpgFoto: Fideicomiso de Promoción Turística Ah Chihuahua

Cañones del Pegüis y de Santa Elena

Dónde: en Chihuahua, a dos y tres horas de la capital, respectivamente. 

El Cañón del Pegüis es considerado “pequeño” pero, cuando lo conoces, te hace cuestionarte el significado de ese adjetivo. A lo largo de 13 kilómetros, paredes de hasta 350 metros de altura aprisionan el curso del río Conchos. Es un escenario que parece del Viejo Oeste. La tierra y las piedras pueden pasar de los tonos rojos a los violetas conforme cae el atardecer. 

 A lo largo del río se hacen paseos en balsa o kayak durante todo el año. En primavera se forman pozas cristalinas de corriente casi imperceptible, y en junio hay una cascada (aunque el calor es de pensarse). 

 A dos horas en auto se encuentra el Cañón de Santa Elena, una frontera natural con Estados Unidos por donde pasa el río Bravo. Aquí los muros rocosos son un poco más altos, de hasta 400 metros. Los tours en kayak se cambian por cabalgatas dignas de un western. 

 Cerca de ambos cañones puedes acampar (con ayuda de un guía autorizado). Te recomendamos esta opción, pues en las noches el cielo es tan claro que no es difícil ver la Vía Láctea.

Contacta a Raúl Rodríguez, presidente de la Agrupación de Guías de Turistas de Chihuahua, para preparar tu itinerario en la región. 
Tel. (614) 427-6875 

canon_peguis_desierto_chihuahua.jpgFoto: Fideicomiso de Promoción Turística Ah Chihuahua

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Dunas de Samalayuca

Dónde: en Chihuahua, a 50 minutos de Ciudad Juárez. 

Este paisaje es lo más parecido que encontrarás al Sahara, en África: arena dorada simulando un inmenso mar lleno de olas.

Les tomó miles de años formarse a partir de la erosión; incluso ahora se encuentra en cambio. Los médanos cambian de lugar por acción del viento y se les llama  “dunas errantes”. 

En años recientes, las Dunas de Samalayuca se han convertido en un destino de aventura como pocos en nuestro país. Después de todo, ¿cada cuándo puedes deslizarte a toda velocidad sobre una suave pendiente de arena? Esta actividad se llama sandboarding.

También se hacen paseos en vehículos todoterreno, aprovechando los descensos bruscos y grandes extensiones desiertas para subirle a la velocidad. Y puedes intentar jugar futbol dentro de una burbuja transparente, como si fueras un hámster gigante.

Chihuahua Tours (656 6161688) hace tours de sandboarding y Trifolium tiene cuatrimotos o futbol burbuja. 

dunas_samalayuca_chihuahua.jpgFoto: Fideicomiso de Promoción Turística Ah Chihuahua

Mapimí

Dónde: en Durango. Desde Torreón (Coahuila), toma una hora llegar en auto. 

Un puente monumental te da la bienvenida a Ojuela, un pueblo extrañamente hermoso por su atmósfera fantasmal. La construcción atraviesa una gran cañada a 95 metros de altura. Su angosta estructura servía para transportar minerales hace más de un siglo, pero ahora lo cruzan cientos de turistas. Es el principal atractivo en las afueras de Mapimí, Pueblo Mágico.

Ojuela se estableció en torno a la Mina de Santa Rita, un gran complejo subterráneo con más de 450 kilómetros de túneles. Fue descubierta en 1599 y todavía se extraen minerales de sus profundidades. Es posible explorar una sección abierta al público. 

Al salir, te espera un conjunto de tirolesas que pasan por encima y al costado del puente; una de ellas tiene medio kilómetro de trayecto. 

La empresa Tour Mapimí Ojuela te lleva. Puedes pedir que pasen por ti al Aeropuerto de Torreón, la ciudad más cercana al Pueblo Mágico. Ofrecen la oportunidad de acampar en Ojuela, cerca de la mina.

puente_ojuela_mapimi.jpgFoto: Sectur Durango

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Zona del Silencio

Dónde: entre Chihuahua, Durango y Coahuila. A tres horas y media de Torreón. 

Muchas cosas se dicen sobre la Zona del Silencio: que es un territorio en el que los relojes y radios dejan de funcionar, que no es raro ver un OVNI o que otros fenómenos paranormales ocurren ahí. Todo comenzó en la década de los setenta, después de que un satélite artificial cayó en la región y requirió una búsqueda exhaustiva por parte de la NASA.

Sean ciertas o no,  esas historias ya forman parte de nuestro inconsciente colectivo, por lo que muchos viajeros llegan orillados por la curiosidad hacia lo desconocido. Tal vez no encuentren evidencias de extraterrestres, pero sí  un paisaje desolado y fantástico a la vez.

La región forma parte de la Reserva de la Biósfera de Mapimí, uno de los lugares más biodiversos del Desierto de Chihuahua. En su paisaje árido y solitario, dominan los colores tierra, los matorrales y cactáceas. Ahí habitan pumas, águilas reales y venados bura. Todavía es posible descubrir fósiles de conchas que datan de millones de años atrás.

El Ejido La Flor, una comunidad que vive en el desierto, emprendió un proyecto de ecoturismo dentro de la Zona del Silencio. Ellos te muestran su forma de vida y cómo aprovechan los recursos a su alcance, mediante cabalgatas y caminatas interpretativas. También ofrecen cabañas y campamentos.

Te recomendamos viajar en noviembre, el mes en que se puede apreciar Las Leónidas, una lluvia de estrellas. 

El Ejido La Flor se encarga de organizar itinerarios, con comida y hospedaje incluidos. La única manera de llegar es que ellos vayan por ti a la ciudad de Torreón. 

zona_silencio_chihuahua.jpgSectur Durango

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