Diariamente, la NASA comparte la ‘imagen astronómica del día’ (APOD por sus siglas en inglés) y el pasado domingo 15 de marzo fue una fotografía de El Castillo de Chichén Itzá ‘cubierto’ por un cielo estrellado y alineado con Saturno, Júpiter y la estrella Antares.
La agencia espacial estadounidense mencionó en el pie de foto lo siguiente: “debes visitar El Castillo cerca de un equinoccio cuando, al final de la tarde, si el cielo está despejado, las propias sombras de la pirámide crean triángulos que se fusionan en la famosa ilusión de una víbora deslizándose”.
Este fenómeno arqueoastronómico es uno de los más increíbles en la arquitectura prehispánica y está por suceder nuevamente (siempre y cuando el clima lo permitaI, así que aquí te contamos en qué consiste, su significado y demás detalles para que planees tu visita.

Antes que nada, es importante hablar sobre la Pirámide de Kukulkán (la serpiente emplumada) o El Castillo, el edificio principal de la zona arqueológica de Chichén Itzá en Yucatán y uno de los símbolos históricos, culturales y turísticos de México.
Se trata de obra maestra de la arquitectura maya con influencia tolteca construida entre los siglos IX y XII de nuestra era.
La estructura piramidal representa un calendario tridimensional.
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Mide 55 metros de base y 30 metros de altura. Se divide en 9 niveles con un templo en la parte superior y una escalinata de 91 peldaños en cada una de sus 4 caras.
El Castillo también es una hazaña astronómica, pues la suma de todos los escalones es de 364, cuenta a la que se le suma la plataforma sobre la que se construyó, lo que da un total de 365, el número de días del ciclo solar del calendario maya.
El templo cuenta con 2 cámaras: la del lado sur tiene un trono de roca caliza pintada de rojo, tallada en forma de jaguar y decorada con incrustaciones de jade y concha; en la norte hay una escultura de Chac Mool, posiblemente utilizada para colocar ofrendas.
Se cree que fue un lugar dedicado a Kukulkán, dios maya del viento y el agua. De hecho, en la base de la escalinata norte hay 2 enormes cabezas de serpientes emplumadas.
Dos veces al año, el sol ‘juega’ con las luces y sombras en la escalinata norte de El Castillo de Chichén Itzá para crear un efecto óptico increíble: el ‘descenso’ de Kukulkán, la serpiente emplumada en la cultura maya.
El fenómeno ocurre durante los equinoccios de primavera y otoño.
De acuerdo con la 'Real Academia de la Lengua Española', un equinoccio significa “cada uno de los dos momentos anuales en que, por hallarse el sol sobre el ecuador, la duración del día y de la noche es la misma en toda la Tierra”.
El descenso de Kukulcán consiste en lo siguiente: un par de horas previas al ocaso, la luz del sol proyecta 7 triángulos isósceles en la alfarda de la escalinata norte (debido al diseño de El Castillo). Durante unos minutos, se genera la ilusión visual de que el cuerpo de una gran serpiente desciende a la base del edificio, donde se ‘une’ con una gran cabeza de víbora tallada.
Para los mayas, este fenómeno tenía mucha importancia, ya que representaba la conexión de lo celestial con lo terrenal y la fertilización de la tierra, así como el inicio o terminación del ciclo agrícola.
El fenómeno de la sombra de Kukulkán en El Castillo de Chichén Itzá sucede durante los equinoccios de primavera (entre el 19 y 21 de marzo) y de otoño (entre el 22 y 23 de septiembre).
Estos días son los más concurridos en la zona arqueológica (hasta 18,000 visitantes por día), aunque Luis Ernesto Arochi, investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y principal divulgador del fenómeno, mencionó que puede observarse un par de días antes y después de los equinoccios.
Es visible un par de horas antes del ocaso (entre las 3:00 p.m. y 5:00 p.m.) y solo por unos 10 minutos.
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Para mexicanos, el costo del boleto de acceso del INAH a la zona arqueológica de Chichén Itzá es de $105 pesos por persona, aunque hay que pagar $198 pesos adicionales por el ticket estatal de la Agencia de Administración Fiscal de Yucatán (AAFY). Es decir, un total de $303.
En el caso de los extranjeros, este último cobro asciende a los $571 por persona, así que la tarifa total a la antigua ciudad maya es de $676.
Abre todos los días de 8:00 a.m. a 4:00 p.m., aunque la salida de la zona arqueológica durante el equinoccio de primavera estará permitida hasta las 5:30 p.m.
Para más información, visita la página oficial del INAH.
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