Tras años de ser uno de los consentidos de la afición mexicana en Triple A, El Hijo del Vikingo atraviesa una metamorfosis que ha sacudido a la lucha libre nacional. Su paso al bando rudo —y el impulso que recibió, al convertirse en uno de los nuevos rostros de la empresa después de la compra de WWE— lo ha colocado bajo una luz distinta.
Con esos reflectores y el deseo de recuperar el Megacampeonato de AAA, llega a Rey de Reyes decidido a demostrar por qué sigue siendo una de las figuras más espectaculares del pancracio. Frente a él, estará Dominik Mysterio, actual monarca y heredero de una dinastía histórica.
“Tengo todo a mi favor. Estamos en México, estoy con mi gente y sé manejar el estilo que quiero como rudo. Tengo a mis amigos, mis aliados, y no encuentro la forma en que pueda escaparse”, mencionó.

El originario de Cuautlancingo, Puebla, quien ha visto cómo la afición le da la espalda debido a sus actitudes en el ring, pidió a los seguidores apoyar al talento local. Además, expresó su deseo de que, en caso de salir con la mano en alto, lleve el cinturón a los grandes shows de WWE.
“Me siento a gusto y feliz por estar en casa, aun cuando mis paisanos no me apoyen. Que se den cuenta de que uno de los mejores luchadores de Puebla destacó, llegó a Triple A y ahora está entrando a WWE”, dijo El Hijo del Vikingo.
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