La popularidad del Pato Merlín hizo que la familia Gómez decidiera registrar la marca ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), ya que hubo ciertos abusos por parte de compañías del extranjero.

“Registramos a Merlín, porque estábamos viendo que empresas grandes y extranjeras se estaban enriqueciendo y estaban abusando, pero hubo una en especial que nos cayó muy mal, porque nos encontraron y nunca hicieron nada [para negociar]”, dijo.

La “mamá”, como ella se denomina, del ave mundialista aceptó que su intención nunca fue utilizarlo para obtener dinero.

“Nosotros no pretendíamos ser famosos, que Merlín fuera famoso o para el negocio, nosotros íbamos a la calle a trabajar, pero eso no se vale [que se beneficien]. Nosotros no estamos cobrando nada por fotos, no podemos hacerlo”, afirmó la dueña.

Karla compartió que su intención es que el dinero que genere su pato no salga del país.

“Como vi que estas empresas se estaban beneficiando y eran extranjeras, opté por beneficiar a empresas mexicanas. Como autora intelectual del nombre, deseo beneficiar a México y no a empresas extranjeras, que quede todo en México”, manifestó. Miguel Flores Pineda

[Publicidad]

TEMAS RELACIONADOS

Google News

[Publicidad]