Por primera vez desde que el legendario Tom Brady abandonó la franquicia con seis trofeos de Super Bowl, el estadio Gillette de Foxborough recibirá un partido de Playoffs.
Esta vez, el control lo lleva Drake Maye, la tercera selección global del Draft de la NFL de 2024 y que, apenas en su segundo año, ya es candidato a ganar el reconocimiento a Jugador Más Valioso de la Liga.
En él depositan sus ilusiones los aficionados de los Patriots de Nueva Inglaterra (14-3), que serán anfitriones de los Chargers de Los Ángeles (11-6) en el partido de postemporada por la Ronda de Comodines de esta jornada dominical.

Este será el primer partido de esta talla para Maye, que viene de una temporada regular en la que lanzó para 4 mil 394 yardas, 31 pases de anotación y solamente ocho intercepciones.
Sin embargo, enfrentará a una defensiva de los Chargers que tiene más intercepciones (19) que pases de anotación permitidos (16).
Nueva Inglaterra también tiene “armas” interesantes y buscará hacer daño con una ofensiva multifacética con nombres como Stefon Diggs, Hunter Henry, Rhamondre Stevenson y TreVeyon Henderson.
Para los dirigidos por Jim Harbaugh, que enfrentará por primera vez a Mike Vrabel, el reto es mayúsculo. Justin Herbert no ha ganado en Playoffs y luego de la fractura en su mano izquierda, la misión luce demasiado complicada.
El juego terrestre tendrá que ser una herramienta a explotar y por eso esperan contar con Omarion Hampton, quien se perdió el último juego contra los Broncos de Denver por una lesión en el tobillo.
“Hay que hacer todo lo posible para ganar, es una gran oportunidad para nosotros”, dijo Herbert en la previa del partido.
De esta manera, la manía por los Pats resurge, ya que encontraron en Drake Maye al posible heredero de la máxima leyenda de la franquicia, Tom Brady.