En pleno ascenso dentro del taekwondo internacional, Nadia Ferreira atraviesa uno de los momentos más determinantes en su carrera.
Consolidada como la número uno del ranking nacional en la categoría senior femenil de menos de 53 kilogramos y fortalecida por los 77 puntos que la posicionan en el escenario mundial, la mexicana ha dado un paso firme hacia su gran objetivo: Representar a la nación en unos Juegos Olímpicos.
La reciente medalla de oro en Brasil (campeonato panamericano) no sólo confirmó su capacidad competitiva, también evidenció su fortaleza mental, al saber recomponerse combate a combate hasta quedarse con la única presea dorada para el país en el certamen.

“Fue una competencia muy difícil en los primeros combates, por tener que adaptarme a las condiciones. Recuerdo que, luego del último, entendí que todo el esfuerzo vale la pena. Hay veces que el deporte no te da lo que quieres cuando lo deseas, te da lo que necesitas. No había tenido resultados, pero creo que todo me llevó a la medalla. Ahora tengo un impulso más para llegar a los Juegos Olímpicos, es un paso firme al objetivo”, valoró.
Con la motivación de seguir cosechando éxitos a nivel internacional y el orgullo de portar los colores de México, la campeona panamericana habló sobre una de las facetas que más disfruta: Convertirse en ejemplo para nuevas generaciones.
Hoy, son muchas niñas quienes la ven como un referente, una responsabilidad que asume con entusiasmo y que —asegura— le genera una enorme satisfacción, al igual que un gran compromiso.
“Es muy bonito que las niñas se acerquen, verlas trabajar y darles alguna clase o consejo. Yo lo tuve de pequeña y me ayudó mucho para no darme por vencida. Les digo que disfruten lo que hacen, hay que ir paso a paso para llegar a la meta; la disciplina es muy importante”, finalizó.
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