Carlo Ancelotti prometió que ante la selección de Haití se vería otro Brasil, pero la realidad es que las dudas permanecen entorno a la Canarinha.
Ni la goleada (3-0) sobre el equipo caribeño en su segundo partido en esta Copa del Mundo 2026 disipó por completo la incertidumbre que rodea a los sudamericanos. Por lo pronto, recuperaron algo de su eterna sonrisa.
Luego del empate a un gol frente a Marruecos en su debut, la selección de Brasil tenía la obligación de mostrar una mejor cara en Filadelfia y al menos, por el marcador lo lograron; sin embargo, el potencial de su plantilla prometía más.

“El equipo no quedó contento porque el debut no salió bien, especialmente la primera parte. Mañana jugaremos un partido diferente, de mucha mayor calidad”, fue lo que declaró el técnico del Scratch du Oro.
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Antes del descanso, Brasil se fue arriba con un doblete (23’ y 36’) del delantero del Machester United, Matheus Cunha, y otro gol (45+3’) del astro madridista Vinicius Júnior.
Fue precisamente Cunha la principal modificación de Ancelotti que le resultó en esta primera mitad. Lamentablemente para el cinco veces campeón del mundo, para la segunda parte fueron incapaces de anotar otro gol.
Al minuto 40, Raphinha, jugador del Barcelona, se retiró lesionado al minuto 40. El extremo había sido de lo más determinante en el inicio del encuentro. El 11 de la Canarinha abandonó el césped cabizbajo y con cara de preocupación, mientras algunos de sus compañeros se acercaban para darle ánimos.
Neymar, en la tribuna, festejó como un aficionado más. Ganar era clave para la selección de Brasil, pero el Jogo Bonito sigue sin aparecer en este Mundial de 2026.
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