Desde mediados de 2024, con la llegada de Rommel Pacheco a la dirección de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) —en sustitución de Ana Gabriela Guevara—, el panorama del deporte mexicano ha mostrado un giro positivo.
La relación entre el Comité Olímpico Mexicano y la Conade se ha fortalecido, lo que dio paso a un ambiente de respeto y colaboración, en beneficio de los atletas.
Todo parece indicar que ha terminado la disputa entre los organismos que rigen el destino de los atletas mexicanos.

Con miras a Los Ángeles 2028, María José Alcalá, presidenta del COM, subraya que mantiene un diálogo constante con Pacheco, en el que ambos comparten inquietudes y puntos de vista. Para ella, esta comunicación abierta es clave para consolidar proyectos y garantizar que los deportistas cuenten con las condiciones necesarias para alcanzar sus metas en el ciclo olímpico.
“Las dos instituciones tenemos comunicación y hay un diálogo permanente. Siempre nos decimos lo que vemos, correcto e incorrecto. Esto es de respeto, confianza y acuerdos. Cada uno tiene sus intereses, por las instituciones que representamos. Ellos llevan la política pública en materia deportiva, nosotros el deporte olímpico en México. Tenemos que hacer nuestro esfuerzo y, al sumar, logramos que a los atletas les vaya bien”, resumió.
La exclavadista, cuatro veces olímpica, destacó el gran 2025 para el deporte mexicano y recordó la forma en la que —gracias a esa armonía— fue posible enfocar todos los esfuerzos en los atletas, quienes dejaron momentos inolvidables.
“Todos tenemos que hacer un esfuerzo. Queremos que conozcan a México como un lugar de campeones. El deporte está en evolución y todo encuentra sus engranajes. Me dio mucho gusto ver los éxitos de Yareli Acevedo, Osmar Olvera y el triunfo de Isaac del Toro”, sentenció la titular del COM.