Luego de varios meses de ausencia por una lesión, Marcela volvió a pisar los cuadriláteros de la Arena México.
“Estoy agradecida con la lucha libre por darme la llave del mundo, gente buena y mala, pero estoy contenta. Ya no me hace falta nada y lo que quiero es dar de nuevo lo mejor y luego decirle adiós a la lucha. Mi cuerpo está cansado y tarde o temprano hay que agradecer. El día que me vaya, me iré contenta”.
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