El camino que Jesús Gómez anhela termine en la NFL, comenzó en México, aunque no precisamente en el futbol americano. En su infancia, probó suerte en el balompié, pero pronto descubrió que esa etapa no lo llenaba. Fue entonces que encontró en el ovoide una nueva pasión y, con ella, un talento especial para patear.
El hallazgo lo llevó a los Borregos PrepaTec Puebla, equipo en el que no sólo perfeccionó su técnica, sino aprendió valores que marcaron su formación deportiva. Desde ahí, trazó la ruta que lo convirtió en estrella colegial en Estados Unidos y hoy lo coloca a las puertas de cumplir un sueño: Ser el próximo mexicano en llegar a la NFL.
“Me di cuenta de que ya no era tan bueno para el soccer, ya no lo disfrutaba. En secundaria, jugaba tochito, me involucré más y mis papás me dieron la oportunidad de jugar únicamente si era pateador, por los golpes. Ellos no querían que me pasara algo. Jugué de receptor, de liniero defensivo, pero me di cuenta de que tenía buena pierna y talento”, recordó, en charla exclusiva con EL UNIVERSAL Deportes.

Gómez, quien nunca imaginó hasta dónde lo llevaría su talento, agregó que fue gracias a los campamentos que logró llamar la atención de entrenadores en Estados Unidos.
“Mi meta era jugar a nivel universitario en México, con los Aztecas de la UDLAP o el Tec de Monterrey”, resaltó.