Más Información
Mérida.— Desde que irrumpió en la élite del tenis femenino (2024), al entrar al Top 10 de la WTA por primera vez, Jasmine Paolini ha consolidado su lugar sin interrupciones.
Lejos de convertirse en una carga, esta estabilidad en la cima del ranking la llena de motivación. La italiana de 30 años asegura que pertenecer al grupo de favoritas no la presiona, sino que la impulsa a entrenar con mayor intensidad y a buscar mejoras constantes en la cancha.
“Me motiva mucho estar en el Top 10. Pero, por supuesto, a veces te sientes más presionada, aunque la manera correcta es la primera. Si te motiva, es muy bueno”, mencionó Paolini, quien confesó que —previo a cada competencia— intenta encontrar ese sentimiento que la impulse dentro de la cancha.
“Siempre intento encontrar ese pensamiento antes del torneo, y en general, porque siento que tengo suerte de estar en esta posición, y tengo más responsabilidad, pero eso me ayudará a seguir avanzando cada vez, y a dar mi 100%”, agregó, en entrevista exclusiva con EL UNIVERSAL Deportes.
No obstante, el inicio de 2026 ha sido irregular y algo complicado para Jasmine, quien no ha logrado encontrar aún el ritmo dominante que la llevó a consolidarse en la élite. La italiana acumula un récord de tres victorias y cuatro derrotas en singles, durante la temporada.
En el Australian Open, alcanzó la tercera ronda, después de imponerse a Aliaksandra Sasnovich y Magdalena Frech, pero cayó ante Iva Jovic. Posteriormente, en Doha y Dubai, sumó salidas tempranas contra Maria Sakkari y otra Alexandra Eala.
Ahora, con un wild card y como cabeza de serie número 1, Paolini busca en el Mérida WTA 500 recuperar confianza y victorias, en un torneo que representa una oportunidad para enderezar el rumbo.
“Tengo que recuperar la confianza, para disfrutar mi carrera. Empecé el año con un poco de altibajos, pero tengo que pensar positivamente. Sigo ahí, sigo jugando bien”, dijo la italiana.
Noticias según tus intereses
[Publicidad]











