Durante el GP de China se anunció la suspensión de las fechas en Arabia Saudita y Sakhir, debido a las tensiones en el Oriente Medio, por lo que habrá un receso de cinco semanas para la Fórmula 1.

Ante la inesperada pausa, las escuderías buscan aprovechar este mes para reconfigurar sus estrategias, mejorar sus autos y encontrar soluciones a los problemas que han presentado en el campeonato.

Una de ellas es Cadillac, que junto a Sergio Pérez y Valtteri Bottas ha tenido un aceptable arranque, pero con detalles por pulir. El equipo estadounidense ha logrado terminar dos carreras con ambos monoplazas en pista, algo sumamente positivo para su proyecto.

La diferencia de tiempos es un primer margen a reducir; trabajan en su chasís para no sólo pensar en terminar carreras y comiencen a sumar puntos.

Checo terminó en el 17 en Japón, a más de 90 segundos de Kimi Antonelli—ganador del GP—, pero también estuvo a casi 27 segundos de Franco Colapinto, que fue sexto.

Otro punto es la falta de carga trasera, la cual es algo detectado por el diseño del MAC-26. Al tener cierta inestabilidad, se ha buscado darle prioridad a la estabilidad en el eje delantero, pero eso ocasiona problemas en el manejo de las gomas y compromete la velocidad en curvas.

Red Bull batalla con el RB 22, catalogado por el propio Max Verstappen como “inmanejable”.

Isack Hadjar también ha remarcado que el chasís es terrible, componente que buscarán mejorar durante estas semanas. La siguiente cita es el Gran Premio de Miami, pactado para los primeros tres días de mayo.

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