Con una trayectoria que suma 17 años en el deporte adaptado, más de 150 carreras y 21 medallas internacionales, Arly Velásquez ha construido su nombre lejos de los reflectores que suelen acompañar a las grandes figuras. Por eso, el momento en el que recibió la bandera de México (de manos de Rommel Pacheco), antes de partir a su quinta experiencia paralímpica, en Milán-Cortina 2026, tuvo un significado especial para él y su familia.

Aquella tarde, frente a la mirada orgullosa de los suyos, el atleta nacido en Cancún recorrió el templete, dirigió un mensaje sobre la importancia de resistir ante la adversidad y agradeció a quienes lo han acompañado desde aquella primera aventura olímpica, en Vancouver 2010.

“Es un orgullo muy grande. Pocas veces reconocen tu trabajo y haber vivido un abanderamiento... Lo sentí aún más fuerte en estos, mis quintos Juegos Paralímpicos de Invierno. Mi familia siempre ha estado y estará”, mencionó.

¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.

Google News

Noticias según tus intereses

TEMAS RELACIONADOS