La Met Gala 2026 volvió a confirmar por qué es considerada una de las alfombras rojas más relevantes de la industria. Celebrada como cada año en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, la gala reunió a figuras clave de la moda, el entretenimiento y la cultura, quienes interpretaron el código de vestimenta “La moda es arte” a través de propuestas que exploraron la relación entre el cuerpo y la creación artística.
En esta edición, marcada por la exposición “Costume Art”, los looks apostaron por siluetas escultóricas, construcciones conceptuales y referencias visuales que dialogan con distintas disciplinas artísticas. Bajo este contexto, seleccionamos algunos de los estilismos que, desde nuestra perspectiva, destacaron por su coherencia con el dress code y su capacidad para traducir la moda en una forma de expresión estética.
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Como anfitriona de la Met Gala 2026, Anna Wintour se mantuvo fiel a su estética, pero con un giro que dialoga con la temática "La moda es arte". Eligió un vestido en tono esmeralda con plumas en color negro firmado por Chanel, una pieza de silueta que destaca por su riqueza textil y profundidad cromática.
El diseño, trabajado con bordados y una construcción meticulosa, se complementó con joyería de Van Cleef & Arpels, sumando destellos de luz que elevan el conjunto sin romper el equilibrio.
Entre las anfitrionas, Nicole Kidman apostó por una narrativa visual mucho más teatral. Llegó acompañada de su hija, Sunday Rose, en un momento que también reflejó estilismo.
La actriz llevó un vestido rojo intenso de lentejuelas firmado por Chanel, con un peplum dramático de lumas que aporto volumen y movimiento. El diseño, con guiños al imaginario de cabaret y referencias escénicas tipo Moulin Rouge, se construye desde la textura: brillo, pluma y estructura conviven en una pieza que transforma el cuerpo en espectáculo, alineándose con el dress code desde una visión performativa.
La cantante apareció con un vestido de tul con abertura firmado por Dior, diseñado a medida por Jonathan Anderson. El look toma como referencia directa la película Sabrina, protagonizada por Audrey Hepburn, y traduce ese imaginario del viejo Hollywood a una propuesta contemporánea.
El vestido, que cubre el cuerpo con delicadeza, incorpora tiras de pedrería que evocan rollos de película, convirtiendo el diseño en una pieza que dialoga con el cine como forma de arte.
Anne Hathaway llevó el concepto de “La moda es arte” hacia una dimensión más poética durante su paso por la Met Gala 2026. La actriz apareció con un vestido negro de seda Mikado sin tirantes, con escote pronunciado y abertura lateral, diseñado por Michael Kors en colaboración con el artista estadounidense Peter McGough.
La pieza funcionó como un lienzo en movimiento: sobre la base negra, McGough intervino el diseño con una pintura a mano en blanco y negro inspirada en el poema Oda a una urna griega. Las ilustraciones evocan escenas clásicas similares a las de antiguas urnas, con palomas, motivos florales y una figura que representa a la diosa de la paz extendiéndose en la cola del vestido.
Zoë Kravitz optó por una interpretación más depurada del concepto. Su vestido negro de encaje, de manga larga y completamente ceñida, firmado por Saint Laurent, destacó por su precisión en el corte y el juego en transparencias.
La pieza se construye a partir de la delicadeza del encaje, dejando ver la piel de manera estratégica y convirtiendo el textil en protagonista.
Por su parte, Cara Delevinge eligió un vestido negro de Ralph Luren, de cuello alto y cola larga, que destacó por su silueta alargada y su caída limpia.
El diseño apuesta por una estructura sobria pero contundente, donde el protagonismo recae en la forma y el movimiento del vestido.
Sam Smith llevó la temática hacia un terreno más gráfico con un diseño de Christian Cowan inspirado en la estética Art Deco. El look retoma líneas geométricas, contrastes marcados y una construcción visual que remite a esta corriente artística, integrando elementos que transforman el cuerpo en una superficie de expresión.
Una propuesta que se alinea directamente con la narrativa de “La moda es arte” desde una referencia histórica reinterpretada.
Si algo dejó claro Katy Perry en la Met Gala 2026 es que la temática no era sugerencia, era punto de partida. La artista apareció con un diseño blanco completamente escultórico firmado por Stella McCartney, donde la silueta deja de seguir el cuerpo para convertirse en una estructura en sí misma.
El look, de líneas rígidas y construcción arquitectónica, se complementó con una máscara espejada que ocultaba el rostro y guantes largos que reforzaban la idea de personaje. Más allá del vestido, el styling incorporó una carta de tarot, sumando una capa narrativa que introduce simbolismo, misterio y performatividad.
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