Los esfuerzos de la moda mexicana por conquistar el calendario global han dejado de ser promesas para convertirse en realidad. Ya no hablamos de México como un "país emergente"; hoy, con la fiebre del Mundial a escasos 50 días de aterrizar por tercera vez en nuestra casa, la industria nacional ha sabido robarse los reflectores.
Bajo esa urgencia de mostrarse al mundo como un epicentro de tendencias, esta edición de Volvo Fashion Week se convirtió en el escenario donde el talento "mexa" se dejó sentir. Fue una celebración de propuestas elegantes, respeto absoluto por el oficio de la confección y, sobre todo, un homenaje vívido a "La Perla Tapatía".
Desde la sofisticación de Alfredo Martínez y Abel López hasta la narrativa de Olmos y Flores, e incluso la sorpresiva presencia de Alejandro Fernández, esta edición capturó la esencia de lo que la moda nacional representa hoy.

Bajo el intenso sol de primavera que caracteriza al occidente del país, Guadalajara abrió sus puertas a la primera edición de Volvo Fashion Week fuera de la Ciudad de México. El resultado: una cartelera de diseñadores imposible de ignorar, perfecta para los cazadores de tendencias que buscan ese "cachito" de identidad mexicana con proyección internacional.
Te contamos todo lo que vivimos desde el 'front row' durante el segundo y el tercer día de Volvo Fashion Week México.
La dupla tapatía presentó un deleite visual en el Antiguo Colegio de San Diego que explora nuestra pertenencia a la tierra, desde la creación hasta la evolución. Con la colección “Barro”, Alí Flores y Víctor Olmos proponen un diálogo entre el pasado y el futuro, dedicando cada pieza a quienes, en palabras de los diseñadores, “siguen creando aún cuando el mundo no entiende lo que están construyendo”.
Más allá de la metáfora, la entrega se alejó de las tendencias efímeras para centrarse en una sensualidad orgánica. El eje fundamental fue la maestría en la mezcla de texturas: desde bordados de punto y tonos tierra, hasta vestidos etéreos en rosa palo que flotaban sobre la pasarela.
En el universo de Olmos y Flores, la piel es el accesorio definitivo. La firma celebró la curvatura del cuerpo mediante siluetas de cintura baja y conjuntos entallados que conviven con chaquetas de hombros pronunciados y accesorios XL. Con una estética que abraza el wet look y el minimalismo rústico, la marca dejó claro que, para lograr un look ganador, la clave está en dejar que la prenda se convierta en una segunda piel.
Desde el Edificio Arróniz y tomando como referencia a la diosa romana que custodia la ciudad, la colección Otoño-Invierno de Abel López presentó piezas de alta manufactura donde la estructura es ley. Los plisados, las faldas de corte 'A' y los vestidos de noche convivieron con siluetas ligeramente deconstruidas, logrando emular la imponente rigidez del monumento más icónico de Guadalajara.
Con una ejecución que recuerda la sofisticación de las grandes casas europeas, el diseñador tapatío entregó una propuesta donde el gris, el blanco y el negro se consolidan como los aliados definitivos del armario moderno. Es una apuesta por el estilo clásico con un aire renovado, donde los stilettos y la feminidad crean una dupla de elegancia absoluta.
Dentro del universo de López, los detalles marcaron la diferencia: accesorios en forma de hoja dorada, un beauty look que celebraba la perfección de la piel y peinados pulcros. El sello maestro se reveló en la funcionalidad de las prendas; piezas que se transforman en capas y respetan el movimiento, demostrando que la alta moda en México no solo se mira, también se vive.
Leer también: Arranca Volvo Fashion Week México en Guadalajara con Julia y Renata
Seamos muy honestos, el trono del vestido en México lo tiene el creativo tapatío que colección con colección ha sabido reinventar su estilo y visión. En esta ocasión y desde su tierra natal, Alfredo Martínez nos entregó una contraparte que conecta con él: una tapatía que ama los detalles y que roba miradas a donde quiera que vaya usando negro, rojo y blanco.
Alejado de las mezclas electro pop con las que Martínez está acostumbrado a acompañar sus desfiles, en esta ocasión un conjunto de mariachis se hizo presente mientras prendas con una delicadeza soñada pasaban frente a todos. El sello manual fue ese plus exquisito que el diseñador consolidó con un vestido rojo de lentejuela donde el calendario azteca estaba bordado a mano.
Abrazando la sensualidad del satín y los tacones de aguja, Alfredo enamoró a los asistentes reinterpretando a los mariachis. Desde su propia visión, nacieron pantalones a la cadera donde las botonaduras de plata, escarolas y moños charros se elevan a un look totalmente editorial y pensado para una mujer cosmopolita que disfruta de los lentes de sol de armazón grande y que jamás dejará un lipstick rojo.
La colección claramente convive en este universo electro pop y cinematográfico que Martínez tiene en sus archivos. Una de las mejores colecciones de la jornada y la misma que fue recibida entre aplausos al son de un mariachi.
Una de las presentaciones que más curiosidad despertó entre el público tapatío fue el lanzamiento oficial de “Arrre”, la línea de ropa del ícono del regional mexicano, Alejandro Fernández. Inspirada en la estética western, la marca apuesta por una fuerte declaración de identidad cultural en una era donde los algoritmos suelen dictar las tendencias.
La propuesta transita entre el legado familiar y la funcionalidad del campo: pantalones boot cut, playeras con guiños a Don Vicente Fernández, paliacates y camisas de leñador. En esta aventura, la influencia de Karla Laveaga —pareja del cantante— se hace presente, buscando inyectar una estética moderna y ligada al lenguaje visual de las redes sociales.
En la pasarela destacaron los juegos de color block y el uso de la gamuza en piezas que apuestan por la comodidad y la calidad. La colección se apoya en siluetas conocidas como chaquetas boxy fit y bombers con aires orientales, decoradas con estampados de gran formato.
Más que una marca convencional, "Arrre" se presenta como una experiencia itinerante. Al terminar el desfile —donde el propio Fernández recorrió la pasarela— se confirmó que las piezas no estarán en tiendas físicas, sino que seguirán la ruta de "El Potrillo". Por ahora, la colección solo podrá adquirirse en los palenques y conciertos marcados en la agenda del cantante.
Desde la emblemática Rotonda de los Jaliscienses Ilustres, el afamado diseñador Benito Santos presentó “12 Sones” en el tercer día de Fashion Week, una colección que rinde tributo a los instrumentos que dan vida al mariachi.
Fiel a su ADN dramático y ultra femenino, Santos apostó por el movimiento. Cada pieza fue diseñada para volar por sí sola, destacando la soltura de las telas y esa delicadeza técnica que se ha convertido en su sello personal. La paleta para este Otoño-Invierno se alejó de la sobriedad para abrazar tonalidades tierra, rosas, lilas y azules en sus versiones más pasteles.
Bajo la visión de Benito, las sandalias de tiras y los beauty looks de labios protagónicos se perfilan como las tendencias que marcarán el pulso de este 2026. La jornada cerró con una serie de seis vestidos de novia donde los detalles artesanales, los lazos de tul y los cortes clásicos se reinterpretan para las necesidades de la mujer actual. Una entrega que reafirma por qué Santos sigue siendo un pilar indiscutible de la moda en Jalisco.
Ir a un desfile va mucho más allá de "sentarse a ver vestidos"; es un ejercicio de observación donde los detalles dictan el futuro. Tras esta edición de la semana de la moda en Guadalajara, estas son las tendencias que no solo dominaron las pasarelas, sino que confirman lo que debes empezar a usar hoy mismo:
Leer también: Así es la colección de American Eagle x Jorge Campos
Recibe todos los viernes Hello Weekend, nuestro newsletter con lo último en gastronomía, viajes, tecnología, autos, moda y belleza. Suscríbete aquí: https://www.eluniversal.com.mx/newsletters/