Un trágico final para el fotógrafo Carlos Muñana

Cultura 01/09/2018 00:21 Cristopher Cabello Actualizada 06:17
Guardando favorito...

La gripe española fue un suceso que marcó la historia de las enfermedades al estimarse un aproximado de 40 a 50 millones de fallecidos a nivel global.

Guardando favorito...
Guardando favorito...
Guardando favorito...
Guardando favorito...
Guardando favorito...
Guardando favorito...
Guardando favorito...
Guardando favorito...
Guardando favorito...

La gripe española fue un suceso que marcó la historia de las enfermedades al estimarse un aproximado de 40 a 50 millones de fallecidos a nivel global.
Una de las vidas que cobró fue la de Carlos Muñana, un nombre que apenas figura en los registros del arte y periodismo mexicano. El fotógrafo de EL UNIVERSAL tuvo una muerte prematura, el 23 de marzo de 1920 en Nueva York, que puso fin a sus representaciones estéticas que plasmaba a través de sus imágenes. Muñana nació en Guadalajara, donde se formó como fotógrafo. Llegó a la Ciudad de México en 1909 y trabajó para El Heraldo y El Imparcial. Luego llegó a EL UNIVERSAL y a El Universal Ilustrado. Desde los primeros números de este último es posible localizar varios estudios fotográficos realizados por Muñana, así como imágenes de eventos que formaron parte de la cobertura de este profesional de la fotografía.

Una de los trabajos que mejor representa a Muñana es Silueta de artistas, en el que se veían sólo las siluetas de artistas, cantantes, escritores, músicos y políticos que destacaban en la escena nacional, entre ellos el cantante Virgilio Lazzari y el compositor Manuel M. Ponce.

La experiencia estética que Carlos Muñana ofreció a los lectores de EL UNIVERSAL de aquella época es una marcada primordialmente por su juego a contraluz de objetos, sitios y personas que los editores combinaban en las páginas con diseños circulares y rectangulares acompañadas de pequeñas viñetas para dar una presentación elegante y discreta. Muñana retrataba al mundo dejando su impronta en sus fotos y la diversidad de su estilo. Con su distintiva marca de sombras y tonos oscuros llegaron a acompañar algunos artículos de opinión.

Su creatividad y único estilo le hicieron acreedor a un viaje a Nueva York en 1920 para que aprendiera nuevos métodos fotográficos y conociera el sistema de cromograbado; pero Muñana llegó enfermo a la Gran Manzana y fue internado en el Hospital Francés de aquella ciudad, el diagnóstico: influenza española.

Murió el 23 de marzo de 1920 y su cuerpo fue embalsamado en la funeraria de Franck E. Campbell para luego trasladarlo en barco al puerto de Veracruz y de ahí traído a la Ciudad de México. Sus funerales se realizaron en la capilla ardiente en la redacción de EL UNIVERSAL.

Guardando favorito...

Noticias según tus intereses

Comentarios