El conflicto ético de María Elena Álvarez-Buylla
María Elena Álvarez-Buylla (ARCHIVO EL UNIVERSAL)

El conflicto ético de María Elena Álvarez-Buylla

22/02/2019
00:55
Periodistas Cultura
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Crimen y Castigo

El conflicto ético de María Elena Álvarez-Buylla

En la plantilla del Conacyt, la directora, María Elena Álvarez-Buylla, tiene a dos viejos conocidos: a su exesposo y a su excuñado. Raúl García Barrios es padre de su hija y participará de manera honorífica en uno de los Programas Nacionales Estratégicos del organismo; mientras que Luis García Barrios fue nombrado por la mismísima directora como Coordinador territorial del Sureste del Conacyt. “No hay absolutamente ningún conflicto de interés, ningún influyentismo”, dijo la científica al periódico Reforma (por cierto, desde hace dos meses a EL UNIVERSAL no ha podido concederle unos minutos de su apretada agenda a pesar de nuestra reiterada invitación). Aunque los García Barrios son investigadores y ya se divorció “legalmente” de Raúl, todos sabemos que cuando una pareja tiene un hijo de por medio quedan ligados para toda la vida (ojo, no nos estamos metiendo con los niños). Cierto, doctora, legalmente no es un conflicto de interés, pero esto al menos sí genera un conflicto ético, un dilema moral de cómo sus exfamiliares se han beneficiado con su llegada al Conacyt. ¿Estas acciones las permitirá la famosa Constitución Moral que tanto ha promovido el presidente López Obrador? En fin, allá su dilema y su conciencia.

Los gatos de Paz destruyeron papeles personales del Nobel

Dicen que al abrir la puerta del departamento de Octavio y Marie Jo Paz, en Río Guadalquivir, en la colonia Cuauhtémoc, el paisaje fue desolador y pronto se confirmó el presagio: los gatos, propiedad de la pareja y que habitaban ese departamento, destruyeron buena parte de los papeles personales del Premio Nobel de Literatura 1990. A cada paso, el grupo de personas que acudió a realizar el inventario de los documentos, libros y propiedades que guardaba allí la pareja fue dejando constancia del desastre de papeles regados por el piso en todas las habitaciones, y al tratar de irlos recogiendo y darles cierto orden, se dieron cuenta con tristeza de que en muchos casos la pérdida de documentos es total, pues están rasgados o los orines dañaron completamente los contenidos. Más de uno recordó que fueron los gatos quienes también terminaron con muchos de los papeles de Elena Garro, la primera esposa de Octavio Paz.

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