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En estos momentos en que en México se están dando tantos cambios en nuestra tradición de reconocer que en los literatos y hombres de ciencia nuestro país siempre se apoyó para que éstos nos representaran con dignidad como un país de primer orden (en lo cultural), a través de la diplomacia o como funcionarios al frente de nuestras instituciones culturales más importantes, me permito recordar a don José Luis Martínez como un prototipo de esta estirpe de hombres que hoy brillan por su ausencia…
José Luis Martínez pertenece a la generación de escritores de la región de Jalisco que sobre todas las cosas amaron los libros y de ellos se nutrieron para crecer y construir la cultura mexicana del siglo XX, como Juan Rulfo, Juan José Arreola, Alí Chumacero y Agustín Yáñez, entre muchos otros.
Conocí a José Luis Martínez como director del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) cuando asistió a la inauguración de lo que sería mi debut y primera exposición individual como fotógrafa en el Palacio de Bellas Artes el 25 de noviembre de 1970, hace casi 50 años. Entonces el INBA era una institución muy importante y con José Luis al frente se realizaron magníficas exposiciones nacionales e internacionales y, para mi fortuna, abrió espacios para que nosotros, los jóvenes de entonces, exhibiéramos nuestra incipiente obra en el Palacio de Bellas Artes.
Me impresionó José Luis por su personalidad. Un gentleman en todo el sentido de la palabra, muy bien vestido, educado, con un lenguaje fino y una conversación fascinante.
Yo era muy joven y fue gracias a Salvador Elizondo, entonces mi novio, que tuve el privilegio de conocerlo. Cuando José Luis Martínez dejó el INBA fue elegido como presidente de la Academia Mexicana de la Lengua; fue entonces cuando empezamos a frecuentarlo y a ser amigos de él a pesar de que era de mayor edad que nosotros. Ya casada con Salvador, lo invitamos por primera vez a nuestra casa a comer con Lidia, su esposa, a quien cariñosamente José Luis llamaba Lupita. Ahí tuve un tropiezo muy vergonzoso que continuaré narrando a ustedes en la segunda parte de este texto sobre don José Luis Martínez...
***Foto: Don José Luis Martínez en su biblioteca, 1999. (CORTESÍA PAULINA LAVISTA)
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