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Vaya odiseas que tienen que vivir los equipos en el Ascenso MX para sus compromisos de cada fin de semana. Es común observar a los combinados esperando hacer escala en el aeropuerto de la Ciudad de México para llegar a sus destinos.
Un ejemplo: conectar Tapachula con Tampico es muy complicado. Los Cafetaleros deben viajar a la capital del país, esperar unas horas y después volar al puerto jaibo.
Lo mismo pasa con Cimarrones, con sede en Hermosillo. Imagínese usted lo que debe suceder para llegar a Mérida. Más de 3 mil 100 kilómetros separan a ambas ciudades.
En la primera jornada de Copa MX se enfrentan Murciélagos de Los Mochis con Zacatepec. Los sinaloenses tienen que tomar un vuelo a la Ciudad de México y después esperar un autobús que los transporte a territorio cañero.
A todo lo anterior, súmele retrasos en las aerolíneas, los cuales son constantes en nuestros aeropuertos. Los jugadores, en ocasiones llegan cansados, no realizan una buena alimentación, ni tienen el descanso adecuado.
Así es el oscuro panorama de nuestra Liga de Ascenso, paradójicamente en la cual, sólo pueden ascender seis equipos de 18; Alebrijes de Oaxaca, el actual campeón, sólo compite por un premio económico.
futbol@eluniversal.com.mx
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A todo lo anterior, súmele retrasos en las aerolíneas, los cuales son constantes en nuestros aeropuertos. Los jugadores, en ocasiones llegan cansados, no realizan una buena alimentación, ni tienen el descanso adecuado.
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