AMLO: cuarta transformación, viejas prácticas

Mario Maldonado

El jueves pasado, el analista político Javier Tello presentó ante un grupo de inversionistas convocados por la casa de bolsa Actinver su visión sobre la ’cuarta transformación’ que pretende lograr Andrés Manuel López Obrador. Entre los temas planteados por el comentarista de Televisa, el que más impresionó a los convocados fue el centralismo del poder en el que está incurriendo el Presidente y, más aún, que el objetivo final es perpetuar su movimiento.

Andrés Manuel López Obrador no ha dejado una sola duda desde que tomó el poder: nada se mueve en el gobierno sin su consentimiento y nadie le quita un ápice de protagonismo, ni siquiera para asumir costos como los que ha ocasionado la guerra contra el huachicoleo. Sus extensas y repetitivas conferencias mañaneras lo dibujan de cuerpo entero como lo que anhela ser: el salvador de los mexicanos; el mesías tropical, como lo describió Enrique Krauze sin un afán peyorativo.

Vale la pena retrotraer el texto de Krauze -publicado en el 2006 en la revista Letras Libres- para dar una pincelada de cómo las viejas prácticas de los gobiernos priistas y panistas, como poner en cargos públicos a conocidos o amigos, prevalecen en los tiempos de la ‘cuarta transformación’.

En su artículo, el historiador mexicano describe cómo conoció a Andrés Manuel López Obrador en agosto del 2003, en su despacho del Antiguo Palacio de Ayuntamiento de la Ciudad de México, reunión en la que estuvo presente “un hombre de todas sus confianzas”, José Agustín Ortiz Pinchetti.

Quince años después, el nombre de ese “veterano luchador democrático” (Krauze dixit), actual consejero para la Constitución moral de López Obrador, vuelve a sonar fuerte porque su esposa, Loretta Ortiz Ahlf, fue propuesta por el Presidente para cubrir la próxima vacante de la ministra Margarita Luna Ramos en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

En la terna que AMLO envió al Senado también figura Yasmín Esquivel Mossa, actual presidenta del Tribunal de lo Contencioso Administrativo de la Ciudad de México, y esposa del contratista José María Riobóo.

Riobóo, quien ha sido criticado por frases como que “los aviones no pueden chocar, porque automáticamente se repelen”, es un ingeniero ligado en su momento a OHL México y que además recibió adjudicaciones directas por más de 170 millones de pesos en las administraciones de AMLO y Marcelo Ebrard en la Ciudad de México. Fue uno de los que pugnaron por la cancelación del aeropuerto de Texcoco y apoyó la ampliación de la base aérea militar de Santa Lucía, de la cual hoy es asesor.

El máximo órgano de justicia del país no es la única institución en la que el Presidente acomoda a sus más cercanos (“es facultad del Ejecutivo enviar las ternas”, reviró ayer a sus críticos); para el Banco de México también propuso a uno de sus incondicionales (más aún, del secretario de Hacienda, Carlos Urzúa): Gerardo Esquivel, quien fue avalado por el Congreso como subgobernador del banco central, pese a los posibles conflictos de interés que puede enfrentar por estar casado con la secretaria de Economía, Graciela Márquez, a quien le corresponde diseñar la política de industrialización, mientras Banxico tiene injerencia sobre las tasas de interés.

Otras propuestas del Presidente tienen que ver con los organismos reguladores, que parecen estorbarle en algunos casos, como es el de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), que tras la renuncia de la comisionada Monserrat Ramiro Ximénez se encuentra paralizada por falta de quórum para sesionar.

López Obrador envió al Senado las propuestas de Ramiro Camacho Castillo para comisionado del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) y Gustavo Rodrigo Pérez Valdespín para la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece).

Tello concluyó su conferencia ante los inversionistas de Actinver con cuatro reflexiones sobre la 4T: 1) ¿Qué pasará si el proyecto de transformar al país fracasa?; 2) ¿Cuáles serán las consecuencias de ello?; 3) Así como AMLO puede triunfar grande, puede también fracasar en grande; y 4) ¿Qué va a hacer si voluntad y autonomía no le alcanzan para logar su proyecto?
 
Fusión Disney-Fox

Hablando de la Cofece, al parecer sus comisionados aprobarán la megafusión entre Disney y Fox sin condiciones, al menos en lo que hace a los mercados que les correspondía analizar: películas, DVDs y mercadeo, pues no encontraron motivos de preocupación sobre posibles daños a la competencia.

En el Instituto de Derecho de las Telecomunicaciones (IDET) ya se alzaron las cejas, pues falta ver ahora qué determina el pleno del IFT, autoridad a la que le corresponde estudiar los temas más importantes para el sector telecomunicaciones, particularmente en los mercados de distribución de contenidos audiovisuales a través de distintas plataformas, como la televisión abierta, la televisión restringida o la televisión por internet.

“En ese análisis, tal como lo hicieron las autoridades de otros países, se espera que el IFT estudie con detenimiento los efectos sobre los distintos segmentos de esos mercados, pues se sabe que, de manera particular, existen preocupaciones fundadas sobre el posible daño o riesgo para la competencia en lo que corresponde a canales deportivos, donde la empresa resultante representaría una concentración elevada”, expone el IDET.

La nueva empresa tendría el poder para imponer condiciones a los sistemas de televisión de paga, en detrimento de los usuarios –principalmente aquellos de los paquetes económicos más bajos- que en la actualidad tienen acceso al contenido de los canales deportivos con eventos de gran interés, como lo son partidos de futbol de la liga local y de otros torneos internacionales.

 
@MarioMal
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