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Esto es una guerra con hijos de p...

Luis Cárdenas

Tiene el torso desnudo, su cabeza a rape, camina como los condenados, las muñecas amarradas con un mecate, camina como los condenados, entre la maleza, con la nuca gacha, mirada sin brillo, camina como los condenados porque eso es, porque siente la muerte a la distancia de unos segundos, porque siente que todo será nada en casi nada.

Como animal, lo llevan atado a una cuerda, lo hacen detenerse en un hoyo en la tierra, ¡Voltea pa’allá, wey!, la punta del cuerno de chivo, un grito, un santiamén, metralla, tiembla su cuerpo con las balas que le volaron la cabeza, cae liviano, como papel, le escurren pedazos del cerebro con sangre que mancha su tumba, yace en su hoyo en la tierra, en su tumba, se acabó, es uno más de lo más de veinte mil de este año, de los más de cien mil en la década, se acabó, ya no es un hombre, ya no es un sicario, un paria o un inocente, ya no es un desaparecido o un levantado, ya no es un padre o un esposo o un novio o un solitario, ya no es vida, ya sólo es un número, es uno más.

Lo mató un hijo de puta que le ordena a los otros hijos de puta que le muevan las patas para que quepa en el hoyo de tierra, seguro compartirá la fosa con alguno, con algunos más y seguramente después, mañana, en un mes, en unos años, otros hijos de puta maten a los hijos de puta que lo mataron y así la guerra y así los cuerpos derramados en la tierra.

¿Fue en Guerrero o fue en Tamaulipas o fue en Sinaloa o fue en Coahuila o fue en Chihuahua o fue en Morelos o fue en…?, ¿acaso importa, de verdad?, ayer por la mañana me llegó el video junto a otras fotos al teléfono-whatsapp de mi programa en MVS, una foto que no publicaré me duele aún más, hay un joven que no parece tener más de 15 años, sostiene un fusil de asalto y el pecho destrozado, lo mataron porque era del otro bando y lo peor es que las fotos no son noticia, me llegan decenas todos los días, videos similares todos los días, muertos y muertos y muertos todos los días.

No se trata de que lleguen los militares y maten a todos, no se trata de armar un Vietnam en la Sierra de Guerrero, pero tampoco podemos esperar que los hijos de puta actúen como un carterista detenido en el Metro, están dispuestos a matar, lo hacen por dinero, quizá las circunstancias los orillaron a la vida del sicariato, quizá la pobreza les obligó a ser hijos de puta, quizá son víctimas de la sociedad que los excluyó o quizá la culpa también la tenga Peña Nieto, pero, como sea su historia, hoy son asesinos a sueldo que no se tocarán el corazón ante nadie.

Entre las voces discordantes en torno a la Ley de Seguridad Interior hay un acuerdo conjunto: nadie quiere al Ejército con tareas que le corresponden a la policía civil, pero tampoco nadie lo quiere, a la de ya, de vuelta a los cuarteles, porque saben que entonces habría territorios enteros que terminarían jodidos por completo, aún más de lo que ya se encuentran.

Pero culpar al Ejército y hablar de la militarización vende mucho, más en épocas electorales… ojalá entendamos que se trata de una guerra, ¿cómo la enfrentamos?

DE COLOFÓN.— Dicen cercanos que AMLO no quería viralizar el tema de la amnistía, no fue una estrategia de medios ni tampoco fue un error, era un mensaje a los capos de Guerrero: dejen pasar a mis candidatos y luego vemos.

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