Por fin terminará este patético y lamentable proceso de la Selección Nacional , en el que se tuvieron más problemas y malos ratos que satisfacciones para una afición que había depositado su confianza en la que se suponía era una generación que podía romper con lo obtenido en ciclos anteriores.

Ricardo Ferretti

dio a conocer la lista para los últimos dos amistosos, ante Argentina en Córdoba y Mendoza, encuentros que probablemente se pudieron evitar debido a las lamentable realidad deportiva que vive la dirección de Selecciones Nacionales , que además de que todavía no tiene firmado al próximo técnico de este equipo, no muestra una estructura sólida o un proyecto al que se pueda sumar el estratega que les tome el trabajo.

Acá el que menos culpa tiene es Ferretti, quien además debe estar más preocupado por clasificar a los Tigres a la Liguilla y este sábado necesita vencer al Puebla en el Universitario para estar más cerca de conseguirlo. El Tuca ha cumplido con lo que le pidieron y lo único que en estos momentos causa extrañeza, es que haya llamado a Miguel Layún, a quien no había tomado en consideración y después de la Copa del Mundo Rusia 2018, no había mostrado algo importante.

Allá ellos, si es que quieren regresar a la convocatoria de aquellos futbolistas que ya han demostrado que no tienen la capacidad de hacer cambiar la historia de esta Selección Nacional, que en el último proceso, solamente puede presumir la consolidación de Hirving Lozano como el futbolista en el que seguramente recargarán el futuro de este equipo, así como sus aspiraciones.

Pero todo lo demás que huela a Juan Carlos Osorio y su proceso, que todavía salpicó estos últimos meses post Mundial, no ha servido para maldita la cosa. Nada que nos haga recordar la labor de un entrenador que ni siquiera fue capaz de dejar la vara alta para quien llegue a dirigir a este equipo, ya sea Gerardo Martino o cualquier otro, con un poco de sentido común y sin tratar de inventar, podrá hacer las cosas adecuadamente en busca de mejores resultados.

Este 2019, el torneo más importante para la Selección es la Copa Oro, misma en la que con Osorio se hizo el ridículo al perder ante Jamaica en las semifinales, por una mala planeación, cuando antes del torneo de la Concacaf, tenían que jugar la Copa Confederaciones. En un ejemplo de la mala planificación que imperó en ese periodo de oscurantismo en el equipo nacional.

Ojalá que el regreso de personajes como Layún no sea un anuncio de que la tan sonada renovación del equipo mexicano quedará en una anécdota. En verdad que no pueden caer en lo mismo de los últimos tres ciclos mundialistas, y si futbolistas como el del Villarreal van a regresar, que lo hagan convencidos y sin las poses que los alejaron del buen nivel que alguna vez demostraron en la cancha, para convertirlos en personajes cuya soberbia no les permitía realizar la autocrítica necesaria para resolver las carencias en la cancha.

Con los partidos en Argentina terminará este ciclo, un proceso manchado desde el inicio, al que pocas veces se le vio luz y que terminará así, en las sombras.

@gvlo2008

gerardo.velazquez@eluniversalbgwire.com.mx

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