Trump-AMLO-Putin-Maduro: un coctel siniestro

Francisco Martín Moreno

Para Leonardo Curzio, María Amparo Casar y Ricardo Raphael, víctimas de otra indigerible censura troglodita.

¡Claro que los siguientes razonamientos podrían ser considerados un cuento político producto de la mente acalorada de un novelista, si bien existen suficientes argumentos para intentar demostrar la siniestra factibilidad de las conclusiones!

A nadie escapa que el presidente Obama, apoyado por la Comunidad de Inteligencia de Estados Unidos, concluyó que “hubo interferencia rusa en las elecciones presidenciales de 2016.” Por esa razón expulsó del país a 26 “diplomáticos” rusos antes de terminar su mandato. Los objetivos del Kremlin al llevar a cabo ataques cibernéticos consistían en socavar la fe pública en dicho proceso electoral, denigrar a Hilary Clinton y desarrollar una clara preferencia por Trump. No solo se trataba de un hackeo: la estrategia incluyó desinformación, derrama de odio por toda la nación y difusión de noticias falsas promovidas con gran eficiencia a través de las redes sociales, objetivo que los rusos alcanzaron al ayudar a la instalación del desaseado magnate en la Casa Blanca, quien hoy se encuentra investigado con cargos criminales en el congreso de aquel país. Las conclusiones del “Gran Jurado” podrían conducir a la destitución del presidente.

En Europa existe una justificada alarma por la injerencia del mismo Kremlin, ya no solo por desastre en las elecciones yanquis, cuyo resultado hoy lamenta casi todo el mundo, sino por la influencia encubierta de Putin, tanto en la votación del Brexit en el Reino Unido, como en los impulsos a los partidos extremistas en Francia y Alemania, para concluir con el escándalo en Cataluña, en donde se percibe también su mano siniestra, la del Mefistófeles Moderno, quien a través de las mismas redes sociales lanza la piedra y oculta la mano para publicar “noticias” de esta calaña: “La Democracia o lo que queda de ella en Europa.”

¿Siguiente jugada en el ajedrez ruso? Las elecciones mexicanas de 2018. El candidato ideal de Putin para instalarlo en Los Pinos es, sin duda alguna, López Obrador, un personaje político, al igual que Trump, carente de una estructura ética y de escrúpulos, tal y como acontece con la inmensa mayoría de los políticos mexicanos. Putin escoge con lupa a sus candidatos, tales como La Le Pen, Puigdemont, Maduro, AMLO y Trump… Primer ingrediente inescapable: Deben ser mentirosos. Trump ha hecho 1,057 declaraciones falsas o engañosas, es decir, mentiras, desde el 20 de enero, de acuerdo con un análisis de la sección The Fact Checker de The Washington Post. López Obrador, otro embustero profesional, promete erradicar la corrupción con un simple chasquido de dedos y ahorrar 500 mil millones de pesos de un plumazo; bajar el precio de la gasolina, erradicar el hambre y la pobreza, acotar a la delincuencia organizada, bajar impuestos y construir refinerías, cuando el mundo entero busca otros horizontes energéticos. Trump ha dividido a Estados Unidos, ha creado odio y rivalidades, ha engañado al fisco al ocultar sus declaraciones, ataca a la prensa, al congreso y al poder judicial que bloquea sus órdenes ejecutivas. Lo mismo ha propuesto López Obrador, el “Hombre Partido”, que ignora los más elementales valores de la democracia, desde que ha mandado igualmente al diablo a las instituciones mexicanas, estimula el revanchismo social entre ricos y pobres, no aclara el origen de su riqueza después de 16 años de campañas políticas y desprecia al INE, al ejército mexicano y a los medios de difusión masiva que lo critican. Quien no esté con él, es parte de la mafia del poder…

López Obrador, un mal simil de Hugo Chávez, es el hombre escogido por Putin para llevarlo de la mano a Los Pinos, aun cuando aquél pueda ignorar la estrategia. Los rusos atacarán cibernéticamente en México a través de las redes sociales para desinformar y confundir al electorado mexicano. La agresión electrónica no provendrá del Kremlin porque la inteligencia norteamericana y la mexicana están en alerta de sitios como Anonymous(@YourAnonNews), entre otros más, pero en este caso, la penetración bien podría venir de Venezuela, que suplica el apoyo ruso por razones mucho más que obvias. (Maduro y Putin se acaban de reunir en el Kremlin…) La desestabilización de México con la llegada de López Obrador la aprovechará Trump para conseguir más presupuesto destinado a la construcción del muro de la vergüenza, para largar a millones de ilegales del territorio norteamericano y adquirir capital político para impedir el control demócrata en el congreso en el 2018, que implicaría el impeachment en su contra.

Las elecciones en México jugarán un papel muy importante en el futuro del Partido Republicano, de Trump y de su agenda supremacista “All White”. De tener éxito Putin al ayudar a López Obrador, el populismo suicida podría desbordarse hacia Centroamérica, contaminación política que se convertiría en barajas a favor del Kremlin para negociar con Washington una mejor posición en Crimea, Ucrania, así como para reducir o eliminar las sanciones económicas impuestas por el congreso y la Unión Europea.

López Obrador y su populismo chavista, suscrito por Maduro, otro tirano, no solo nos conduciría a una catástrofe social y a un abismo económico, sino que nos convertiríamos en una importante pieza del ajedrez internacional que moverían Trump y Putin a su mejor conveniencia. Los manejos exitosos de Putin en varios países deben llamar nuestra atención porque si desinformaron al electorado europeo y al americano, ¿qué no podrán hacer con México, un país de reprobados y harto de un gobierno podrido e ineficiente, un profundo malestar que sin duda alguna aprovecharía Putin por medio de Maduro para desquiciar el futuro de México y de la región?

¿Una fantasía política? Puede ser, pero no perdamos de vista lo que acontece en el mundo con la manipulación de las redes sociales, armas muy poderosas de nuestros tiempos que los rusos utilizan con indiscutible maestría…

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