20 | MAR | 2019
Científicos del Gran Telescopio enfrentan enojo de pobladores
El Gran Telescopio Milimétrico está ubicado en las faldas del Volcán Sierra Negra, a 4 mil 600 metros sobre el nivel del mar. (OMAR CONTRERAS. EL UNIVERSAL)

Científicos del Gran Telescopio enfrentan enojo de pobladores

16/02/2019
00:21
Edgar Ávila Pérez
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Tras la denuncia de inseguridad en la zona, la comunidad asegura que el robo de un vehículo fue un hecho aislado

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Atzitzintla, Puebla. —En las faldas del Volcán Sierra Negra, un camino de adoquines y de terracería conduce al techo de México, al Gran Telescopio Milimétrico Alfonso Serrano, el más grande del mundo de plato único y movible, ubicado a una altitud de 4 mil 600 metros sobre el nivel del mar.

Desde su hogar, en la junta auxiliar de Santa Cruz Texmalaquilla, Javier Luna repite: “No se vale, la verdad. Estuvo mal, porque nos dejaron mal a todo el pueblo y aquí hay gente tranquila y trabajadora”.

El Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), organismo a cargo de este instrumento, informó la semana pasada, que se vieron forzados a reducir sus actividades por la inseguridad.

El incidente delictivo que sufrió un empleado del Telescopio, en diciembre, hizo resurgir el recelo de una población hacia los científicos que exploran los procesos físicos que controlan la formación y evolución de sistemas planetarios, estrellas, hoyos negros y galaxias.

“Hay que decir la verdad; si viéramos que hay gente delincuente les diríamos que tengan cuidado, pero no, da coraje que lo dejen mal a uno y le echen la culpa al pueblo”, agrega Javier, quien todos los días sube por la colina hacia el Volcán y jamás ha visto un incidente.

El municipio de Atzitzintla está a las faldas del Parque Nacional Pico de Orizaba, pero la puerta de entrada a la ruta que lleva al mega telescopio es Santa Cruz Texmalaquilla, una pequeña comunidad cuyos habitantes conocen como la palma de su mano el sinuoso camino.

Los tramos de adoquines, con los pedazos de terracería y las pendientes y bajadas pronunciadas son el preludio de las condiciones adversas que se enfrentan en lo más alto de la montaña, por ello hay restricciones para subir para las personas con problemas cardiacos y respiratorios; con hipertensión; embarazadas y niños menores de 16 años.

Roces. Desde que inició la construcción del Gran Telescopio Milimétrico, en colaboración con EU, la población ha coexistido con los científicos, sin dejar de lado jaloneos, como cuando peleaban el derecho por el camino o cuando los habitantes se manifestaron contra la conducción temeraria en vehículos 4x4 que subían y bajaban la montaña. Era un respeto mutuo.

Sin embargo, “un solo” incidente de un robo de vehículo, como admitió el director del INAOE, Leopoldo Altamirano, regresó el recelo de la población a los empleados del telescopio. Se marcó a toda una región como insegura, cuando —dicen los vecinos— el único atraco ocurrió en la carretera.

“No es cierto… Subo cada dos meses y nunca he sufrido problema”, afirma enojado Juan Carlos Quintero, otro campesino que desde temprano subió a la montaña a cortar leña. El polvo se levanta a su lado por el paso veloz de una camioneta 4x4 con logotipos del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y del INAOE, escoltada por una patrulla de la Policía Estatal.

“Anteriormente se les puso un alto porque venían muy duro y les valía y una ocasión se juntó la gente (…) luego decían que el camino era de ellos y dijimos que no, que era de toda la gente”, recuerda. Ahora dicen que asaltan aquí, se queja.

Las medidas. Entre los trabajadores del telescopio, quienes tienen una oficina en la cabecera municipal de Atzitzintla y en lo más alto de la montaña, hay preocupación por la información difundida porque generalizaron y ahora enfrentan el descontento de la comunidad.

“Nos preocupa, claro que sí. Nosotros no hemos denunciado nada”, dice uno de ellos, aunque tienen prohibido dar declaraciones. Las medidas del INAOE son estrictas. Imposible ingresar al telescopio sin permiso tramitado en sus oficinas.

El titular del INAOE reservó información sobre cuántos trabajadores están operando  actualmente, pero aseguró que la institución  ya  ha tomado medidas  preventivas.  “Implementamos un botón de pánico que va dentro de los radios que tiene cada vehículo”, comentó.

Ante la molestia de los pobladores, el presidente municipal, José Joaquín López, hizo un llamado a la población: “Debemos tener en cuenta que es un proyecto importantísimo para el país y para Atzitzintla y ese malentendido lo tenemos que superar y trabajar muy de la mano con el INAOE para que estos problemas no se susciten”.

Desde un municipio con poco más de 10 mil habitantes, recuerda que la inseguridad está en todo el país. “Se dio un hecho aislado hace como un mes, pero es una alerta que se está atendiendo en coordinación con el estado y la federación”.

Conciliador, llama a la población a que después de este asunto, las condiciones de seguridad mejorarán; sin embargo la semilla de la discordia quedó entre los lugareños.

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