Los dos pasados terremotos ocurridos en México, el del 7 de septiembre, con epicentro frente a las costas de Chiapas, y el del 19 del mismo mes, cuyo epicentro se registró en los límites de estados de Puebla y Morelos, han generado muchas preguntas en los mexicanos, una de ellas es ¿qué tan bien preparada está la Ciudad de México para resistir un sismo de gran magnitud?

En entrevista con EL UNIVERSAL , el doctor Luis Esteva Maraboto, investigador emérito del Instituto de Ingeniería de la UNAM y miembro del Consejo Asesor de Seguridad Estructural de la Ciudad de México, aseguró que “las normas de la Ciudad son de las más complicadas por el tipo de suelo que tenemos, pero también son de las más avanzadas del mundo”.

Esteva Maraboto explicó que con el sismo del 19 de septiembre se dieron cuenta que el Reglamento de Construcción de la Ciudad de México nos cubre adecuadamente sin ningún problema. “Lo que puedo decir es que una estructura que hubiera estado bien diseñada de acuerdo con las normas vigentes habría pasado sin ningún problema el temblor reciente”.

Para el investigador emérito de la UNAM, buena parte de los edificios que se cayeron en septiembre pasado fue porque muchos de ellos se habían construido antes del sismo de 1985 y por lo tanto no se tomaron en cuenta las normas de construcción posteriores a una de las mayores catástrofes que ha vivido la Ciudad. También aseguró que probablemente otros edificios caídos contaban con características de irregularidad al no seguir las normas correspondientes.

Además comentó que las nuevas normas con las que cuenta el reglamento de construcción son más exigentes, pero no por la experiencia del temblor del 19 de septiembre. “Antes de que ocurriera el temblor ya se habían propuesto para contar con una mayor eficiencia porque se tomo en cuenta una información sobre un temblor que ocurrió en el siglo XVIII y que si tuvo una magnitud de 8.6 grados. Lo que hizo el sismo del 19 de septiembre del año pasado fue confirmar nuestros conceptos sobre las cosas que afectan a las construcciones, y sobre el comportamiento del suelo de la ciudad de México”, dijo Esteva.

Recordemos que el terreno de la Ciudad de México es en buena parte de arcilla blanda que tiene humedad , pero que se está deshidratando por la extracción del agua. Entonces eso hace que las características del terreno se estén modificando con el tiempo, y todas esas características influyen en la respuesta sísmica, por lo que todas esas variaciones se están tomando en cuenta para las actualizaciones del reglamento de construcción.

Con las nuevas actualizaciones, el nuevo reglamento contempla la intensidad mayor probable que pudiera presentarse en la Ciudad de México generada por algún temblor en las distintas fallas que nos pudieran afectar. “El riesgo nunca es nulo, pero el riesgo sería mínimo con las normas que están vigentes ahorita y serán más eficientes”, afirmó el investigador de la UNAM.

Ante la teoría del supuesto mega terremoto que podría azotar la Ciudad de México y que se generaría en la Brecha de Guerrero , Esteva enfatizó que “las normas que vienen se hicieron pensado en una magnitud superior a la del 85 y a una distancia semejante a la Brecha de Guerrero, por lo que consideramos es que si llegara a ocurrir, las estructuras serían bastante seguras”.

Esteva Maraboto dijo que hay un grupo de expertos que están trabajando constantemente en la actualización de las normas de construcción, por lo que la gente debe de estar tranquila. “Roberto Meli, Amador Terán, Óscar de Buen, Raúl Jean, Alejandro Vázquez y yo formamos parte del Consejo Asesor de Seguridad Estructural de la Ciudad de México que se formó después del temblor del 85”.

Al finalizar la entrevista, el investigador emérito de la UNAM aprovechó para mandarle un mensaje a todos los ingenieros de México . “Hay que ser muy cuidadoso de las normas y tenemos que aplicarlas de manera correcta por el bienestar de la sociedad”.

jpe

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