¿Vino tinto, vodka y arándanos? ¿Chocolate oscuro, licor de cacao y vodka? ¿Cajeta con tequila? Esto es lo que podemos llamar la edad adulta del helado.

Desde hace cinco años, la tendencia en las heladerías mexicanas es ofrecer a los paladares combinaciones con sabores exóticos como arándano, cardamomo, taro o pimienta rosa.

Y, por supuesto, combinados con alcohol.

Así fue como nació Helado Obscuro, una heladería con más de 80 sabores, la mayoría mezclados con licores.

Hace siete años, saliendo de una fiesta, a Romy Gutman, fundadora y CEO de la empresa, se le ocurrió mezclar nieve con mezcal y fue así como surgió la idea de poner un negocio en el cual se vendieran helados con alcohol.

El nombre llegó después, cuando alguien le contó un chiste: “¿Qué guarda Darth Vader en el refrigerador? Pues ‘el lado obscuro’”.

Los helados con alcohol derriten a los mexicanos
Los helados con alcohol derriten a los mexicanos

Helado Obscuro ofrece sabores con nombres curiosos, como por ejemplo Frankenstein, Monja Borracha, Ay Carajillo, Bloody Mary, Pink Pony, Galaxia Ficticia y, por supuesto, el más vendido: Dark Vader.

“Nosotros trabajamos con un equipo de producción en la planta, el chef. También tenemos un equipo de marketing que está probando las cosas. Lo sacamos al mercado, los probamos, hacemos varias versiones de un sabor, si le pones un tipo de dulce, hasta que están perfectos. Luego pensamos en un personaje”, explica.

También puede suceder que primero la inspiración surja de un personaje y después se define qué sabor de helado lo representa mejor.

La heladería tiene 11 sucursales en el país y en febrero abrió su primera isla de helado suave en Mérida, Yucatán.

“El nuevo concepto de helado suave que se hace dentro de la isla nos va a permitir ahorrarnos la cadena de frío y con esto vamos a crecer más rápido”, explica Gutman.

“No son como cuatro o seis sabores por isla como los de ahora, sino que vamos a contar con 23 sabores, todos a base de alcohol, con un topping o salsa que le da el sabor, además de un dulce que se le pone encima al helado”, detalla.

En México se consumen en promedio 2.2 litros de helado por persona cada año y las ventas crecieron 12% en 2017, aunque es un mercado fuertemente dominado por las marcas transnacionales.

En el país 80% de las heladerías son pequeñas y medianas empresas que buscan elevar el consumo a tres litros per cápita.

El año pasado, Helado Obscuro se mudó a una nueva planta en la cual tendrá una capacidad de producción de medio millón de litros al mes, pero con miras a llegar a generar hasta seis millones de litros mensuales.

“Tenemos mucha capacidad de crecimiento, queremos expandirnos y exportarlo tanto a Estados Unidos como a Sudamérica”, dice Gutman.

“Es una de las únicas dos fábricas de helado en el país que tiene aprobación de la FDA [agencia del gobierno de Estados Unidos responsable de la regulación de alimentos, medicamentos], tenemos ISO 22000 y es una planta de producción limpia, sanitizada para que todos estén tranquilos. Es un helado divertido, genuinamente sano y no le va a hacer mal a nadie”, afirma.

La planta es de Zenzero, fabricante y distribuidor de helados en Chile, la cual trabaja con ingredientes importados italianos y del mercado europeo. Helado Obscuro se asoció con ellos para poder incrementar su capacidad de producción.

La heladería también ofrece helados sin alcohol y otros a base de leche de arroz.

Actualmente, Helado Obscuro emplea a 50 personas y su producción se ha incrementado casi tres veces, pues al principio fabricaban apenas 10 mil litros al mes.

Los helados también se venden en tiendas de autoservicio como La Comer, City Market, y a partir de marzo estarán en Walmart.

Helado Obscuro también se puede vender en festivales, bodas y cumpleaños, entre otros eventos sociales, y cuenta con un bar de helados en la Colonia Juárez, cuyo concepto es la coctelería con mantecado.

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