
Los poderes judiciales nos debemos a la sociedad, cuyo fin es el de satisfacer el interés superior de las necesidades colectivas por encima de intereses particulares

Los poderes judiciales nos debemos a la sociedad, cuyo fin es el de satisfacer el interés superior de las necesidades colectivas por encima de intereses particulares

El ciberacoso más recurrente fue el contacto mediante identidades falsas, seguida de mensajes ofensivos y recepción de contenido sexual

Sigue siendo una constante la explotación a víctimas nacionales y extranjeras.

Más que nunca se requiere del concurso de voluntades para hacer realidad una cultura del trabajo basada en el respeto y la dignidad.

Una nación no puede llamarse democrática si en ella no participan sus mujeres, y entre ellas quienes además presentan otras condiciones de vulnerabilidad



Debemos sumarnos como sociedad, levantar nuestra voz para exigir que cese esta cada vez más extrema y cruenta violencia contra mujeres, niñas y adolescentes.


El mero hecho de obligar a la víctima a contraer matrimonio constituye, en sí mismo, una grave violación de su dignidad humana y de sus derechos humanos