




No le duele el dolor de madres, padres y familiares de esos jóvenes desaparecidos. Lo único que le indigna y le duele a la Presidenta es que se vuelva a hablar de López Obrador como “narcopresidente”.




Según información de fuentes estadounidenses, hasta 110 expedientes se siguen integrando contra gobernadores, legisladores, alcaldes y funcionarios

El legendario capo del narcotráfico mexicano le advierte a la administración Sheinbaum que si no atienden su petición de ser repatriado a México, las consecuencias serían muy graves para la relación con EU.

¿Será que no quiere o que no puede decidir la Presidenta enfrentarse a los narcos frontalmente con el apoyo de los Estados Unidos, porque esa decisión ya la tomó alguien más?




