El engaño fue hacer creer al pueblo que el cambio sería integral. La oposición no le supo explicar que esta reforma judicial era parte de una lucha por el control del poder absoluto.

Interpretar los hechos históricos acontecidos hace 500 años a través de los valores morales y sociales de hoy, representa ingenuidad -o perversidad- por parte de quienes quieren estimular la confrontación.

México necesita una oposición sólida y competitiva para combatir el populismo. Sin embargo, para ello se requiere de actores políticos honorables y con una trayectoria limpia.

Esta reforma judicial destruye un sistema de contrapesos que impedían la concentración de poder en el titular del Poder Ejecutivo. A partir de ahora éste tiene eliminada la última aduana que impedía la consumación de abusos.