¿Vale la pena inflar las llantas con nitrógeno?

Si estás decidiendo entre hacer la inversión de inflar tus llantas con nitrógeno o seguir con el aire comprimido, aquí te decimos las ventajas y desventajas de un gas u otro

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Foto: Unsplash
Autopistas 16/09/2021 09:00 Eduardo Galván Pinzón Actualizada 09:00
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Si alguna vez has necesitado cambiar todas tus llantas y te preguntan si quieres inflarlas con nitrógeno o con aire, pero no sabes si vale la pena pagar el precio, aquí te decimos cuáles son las ventajas y desventajas para que tomes una mejor decisión.

Mantener las llantas bien infladas es de los elementos más importantes para el buen funcionamiento de tu auto, pues son las que sostienen el peso del vehículo. Además, dado que están expuestas al pavimento y a la fricción que este genera, vale la pena considerar si conviene inflarlas con nitrógeno o con aire.

La composición química del aire comprimido, que se usa comúnmente, según la marca llantera Bridgestone, es de 78% nitrógeno, 20% oxígeno y alrededor del 2% de otros gases como el dióxido de carbono, argón y neón. Mientras que el nitrógeno se compone de 95% nitrógeno y 5% oxígeno aproximadamente.

Aire comprimido

En términos prácticos lo que hace la diferencia entre el nitrógeno y el oxígeno, son las propiedades que lo caracterizan al interactuar con el caucho de las llantas y con los rines.

Antes, cuando los rines eran de acero, una de las mayores desventajas era que el aire, al tener una composición mayor de oxígeno, en ciertas condiciones climáticas generaba más humedad y oxidaba los rines. Sin embargo, en los autos actuales es mucho más difícil que eso pase, aclara Bridgestone.

Otra de las desventajas relacionadas con el cambio de temperatura es que cuando aumenta demasiado, sea por la velocidad al manejar o por condiciones climáticas adversas, la llanta comienza a adoptar diferentes formas cuando gira. De esta manera se genera un desgaste irregular del neumático y por ende un consumo de combustible mayor.

Sin embargo, estos efectos son poco perceptibles si las llantas no recorren distancias largas a gran velocidad o en climas muy calurosos que generen que las llantas se calienten a más de 80 o 100 grados centígrados.

Además, el aire comprimido, a diferencia del nitrógeno, se encuentra en todas las refaccionarias y gasolineras a muy bajo costo o gratis.

llanta_nitrogeno-4.jpg (Foto: Pexels)

Nitrógeno

A diferencia del aire comprimido, el nitrógeno ofrece una ventaja sobre estos problemas.

Inflar las llantas con nitrógeno, según Bridgestone, beneficia a los neumáticos pues permite que la presión interna se mantenga estable durante viajes largos o demandas de alta velocidad. De esta manera, el nitrógeno no retiene el calor y la llanta no se deforma ni genera desgaste irregular.

Así, una llanta inflada con nitrógeno adquiere una forma más estable y ayuda al ahorro de combustible, pues los niveles de presión de inflado son más estables por más tiempo; lo que ayuda a que la resistencia de las ruedas sea ideal.

Sin embargo, no todo es miel sobre hojuelas, pues inflar las llantas con nitrógeno es más caro y no se encuentra en todas las refaccionarias. Por lo que tendrás que tener tus puntos de inflado bien ubicados en caso de necesitarlo. No obstante en caso de emergencia, una llanta inflada con nitrógeno se puede llenar con aire, pero perderá las propiedades del nitrógeno.

Si aún no estás seguro de si probar con aire o con nitrógeno, puedes consultar el manual del vehículo para verificar con qué inflar las llantas, la presión y la rodada de acuerdo a tus necesidades de camino.

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