09 | ABR | 2020

Es Noticia:

Roberto Martínez enseña a los padawans (alumnos) a combatir con el sable de luz, que él aprendió a usar instruido por coreógrafos de los episodios I, II y III de La guerra de las galaxias

Star Wars... a la mexicana

14/12/2016
03:40
KENIA CHÁVEZ
-A +A
Roberto Martínez, un comunicólogo amante de la esgrima, es instructor de Saber Club, donde capacita a niños y viejos en el uso el sable con el espíritu de Star Wars

[email protected]

El salón es amplio, iluminado y despejado. Mientras la clase transcurre puede escucharse de fondo la Marcha imperial, que trae a la mente un combate lidiado entre luz y oscuridad en una galaxia muy, muy lejana. Para seguir el camino de la mitología que George Lucas creó, Roberto Martínez enseña a los padawans (alumnos que entrenan para convertirse en maestros jedi) cómo desempeñarse en el combate con sable de luz.

Cuando era niño, Roberto nunca definió lo que le gustaría ser de grande, mucho menos planeó que su trabajo estaría relacionado con su personaje favorito, Luke Skywalker, uno de los protagonistas de La guerra de las galaxias, pero el destino lo llevó por el sendero de “La Fuerza”.

Su primer acercamiento con Star Wars fue cuando era muy pequeño. Para mantener ocupados a los nietos, su abuelo solía proyectarles en video las películas de esta saga, acto que generó en el hombre, que hoy tiene 39 años, su cariño por esa historia de ficción.

Este comunicólogo de profesión siempre desempeñó actividades físicas intensas. Solía montar a caballo y practicar rapel, así que en la universidad resolvió que su vocación estaba en el doblaje de acción y en la esgrima.

maestro_jedi_38523216.jpg

“Ya que estaba en la carrera me di cuenta de que lo que me gustaba era la acción. Todo lo que había hecho a lo largo de mi vida me llevó a ese camino, por eso ahora me dedico tanto al doblaje de acción, como a ser maestro de esgrima histórica”, relata.

Fue justamente este arte marcial de origen europeo lo que hizo su relación con Star Wars aún más estrecha, al tomar de primera mano clases sobre el manejo del sable de luz con los coreógrafos de los episodios I, II y III.

“En 2003 tomé un seminario de esgrima coreográfica y esgrima histórica en Canadá, en Banff, ahí tuve la oportunidad de conocer y hacer amistad con Kyle Rowling, uno de los coreógrafos de los episodios II y III. Además, hace algunos años asistí como participante a un evento en Las Vegas que se llama Combatcon, en el que ahora soy instructor, para tomar un taller sobre manejo de sable de luz con Nick Gillard, jefe de Kyle en los episodios II y III, y coreógrafo en el episodio I”.

En la historia de ficción, los jedi eran defensores de la paz en la galaxia y el poder de la sabiduría contenida en el lado luminoso de la fuerza. Al hablar sobre su papel como maestro jedi, Roberto comenta que transmitir esta perspectiva de armonía le da mucha satisfacción como fan, pero lo que más disfruta es poder enseñar lo que sus maestros de esgrima le instruyeron, no quedarse con lo aprendido, compartir el conocimiento.

maestro_jedi_38523247.jpg

El arte de intimidar

En la leyenda, un sith era el enemigo principal de un jedi, actuaba con el poder de las emociones intensas como la pasión, el frenesí, el miedo o el odio. Mario, fan de Darth Maul, el personaje de piel roja, cuernos y tatuajes negros, que también caracteriza, se siente más cómodo en el “Lado Oscuro”, puesto que disfruta tratar de dominar a su oponente e intimidarlo en cada combate.

“Los sith utilizan como arma principal el odio, todos los sentimientos negativos que tienen hacia cualquier persona, hacia sí mismos, y con eso enfocan todo en agresividad, en dominar al oponente, intimidarlo sobre todo, crear o generar en él miedo, desesperanza, angustia, para que de esta manera el oponente pierda el control sobre sí y poder derrotarlo. Lo que más me gusta es ser dominante y tratar de intimidar en las batallas”, asegura sonriente.

De pequeño, este enemigo de la paz intergaláctica no necesitó que alguien le enseñara el camino hacia la saga, él solito conseguía películas y juguetes para divertirse. Esta historia fantástica influyó tanto a este joven de 32 años, que siempre supo que su vereda estaba en la actuación, por eso estudió teatro. Para él, ser maestro sith es muy grato, porque puede mezclar sus dotes actorales en cada estocada y su gusto por las películas con el plus de estar bajo la piel de su villano favorito.

La galaxia de los padawans

Saber Club México, academia donde estos maestros imparten clases de espada láser, surgió el diciembre pasado cuando la emoción provocada por la cinta El despertar de la fuerza generó en Omar Rodríguez, maestro de esgrima histórica y creador de tal firma, el anhelo de iniciar un proyecto en el que pudiera mezclar su afición por esta saga cinematográfica —nacida en 1977— y sus conocimientos en arte marcial.

“Se juntaron dos cosas: uno, la mayoría de nuestros maestros imparten esgrima histórica, tienen muchos años de practicar con todo tipo de armas, largas, cortas, con espada de esgrima, etcétera; por otro lado, todos somos fans de las películas, entonces con el boom del estreno se toma la iniciativa de dar las clases basadas en la filosofía de Star Wars”.

En Saber Club México se enseñan nueve maneras de combate basadas en el denominado universo expandido —caricaturas, videojuegos, cómics y novelas gráficas que dieron amplitud a la leyenda de La guerra de las galaxias— siete de ellas al estilo jedi y dos con la técnica sith.

“Cada una de las formas tiene detalles particulares. Tenemos formas que están especializadas en manejo de armas en una mano, con dos manos, defensivas, técnicas que son acrobáticas y hasta maneras de combatir en un ataque colectivo. Ahora, las enseñanzas son progresivas, no se pueden intercalar. Por ejemplo, para llegar a los combates sith, donde enseñamos incluso a pelear con sable doble, es como en la historia: primero hay que pasar por el camino jedi y al final, si no es lo tuyo, puedes experimentar el ‘Lado Oscuro’”.

El entrenamiento para dominar “La Fuerza”

Para ofrecer una experiencia lo más apegada posible a esta historia intergaláctica, los maestros ofrecen clases en forma de seminario, cada uno tiene un costo de 500 pesos e incluye un sable de vinil para pelear. El requisito de edad es a partir de los 14 años, con la finalidad de que los alumnos tengan fuerza suficiente para manejar el sable y posean nociones de seguridad para cuidar a sus compañeros. Sin embargo, a los cursos asisten personas de todas las edades.

“Partiendo de que ya somos tres generaciones de Star Wars enseñamos a público incluso de 40 o 50 años. La primera generación, los que vimos la trilogía original, que vamos de los 35 a los 55; la segunda, que crecieron con los episodios I, II y III, con edades de 25 a 35 años, y ahorita, que están haciendo la tercera generación, niños de 15 años hasta los más pequeños. El propósito es integrarnos y compartir nuestros gustos de una manera sana y entretenida”.

Así como Luke Skywalker peleó contra su padre Darth Vader, algunos alumnos toman las clases en familia y combaten entre ellos.

“Esto es tan familiar que un señor viene con su hija a los saber trainings para aprender formas de combate, hacer su coreografía, caracterizarse y lo más fabuloso es cuando los ves aplicando todo esto en sus duelos que presentan en las expos. También tenemos una pareja de esposos que son fans aguerridos y es muy padre verlos entrenando mano a mano”.

Los seminarios se imparten una vez al mes y cada uno dura ocho horas. Cuentan con un aproximado de 20 asistentes a los que se les pide como parte de la disciplina que tengan un entrenamiento continuo, aunque no estén en la clase, para refinar sus movimientos.

Para los niños, de seis a 12 años está la Academia Jedi, que tiene la misma temática que un seminario, pero sin la rigurosidad de las prácticas para los grandes. “Si quieres apuntar a tu niño abrimos otra convocatoria mensual. Ahí no se les dan sables de entrenamiento, usamos los sables de juguete para que no se lastimen. En esta modalidad se les enseña cómo caminar y hacer movimientos con sables, pero gran parte de la enseñanza consiste en juegos”.

Además de las clases de espada láser, asistencia a eventos especiales y participación en exposiciones, esta firma tiene más vertientes de negocios, entre las que destacan las activaciones empresariales. “Son conferencias como la que dimos hace poco en el Tec de Monterrey, donde abordamos tópicos de habilidades gerenciales, es decir, hablamos sobre negociación, trabajo en equipo y comunicación, pero basados en la filosofía de Saber Club”.

Armas de la ilusión

Cuando un padawan desea formar parte del staff o simplemente convertirse en uno de sus personajes favoritos, no tiene que viajar a través del Universo para conseguir los materiales de su espada de luz ni las partes de su disfraz, los integrantes de este proyecto tienen todo pensado para que sus clientes estén satisfechos.

“Nosotros fabricamos los sables, tenemos una marca que se llama Rebel Blade, en la que ofrecemos cinco modelos de espadas de acuerdo con las características del personaje y las necesidades del fan. Por ejemplo, los colores van de acuerdo a la personalidad de su usuario, los rojos son para los sith, aquellos que tienen un carácter más agresivo o explosivo. El azul y el verde corresponde a los más pasivos, que tienen mayor dominio de sí para enfrentar cualquier reto”.

Construir estas armas tiene su ciencia, están hechas de aluminio y fibra de policarbonato para dar golpes reales sin que se rompan, tienen un equilibrio para obtener una correcta manipulación, la empuñadura es ajustable en tamaño y peso al gusto del comprador.

Así como el caso de las espadas, los miembros de Saber Club tienen un proveedor que se encarga de conseguir los disfraces, pero, ¿en cuánto sale tener una caracterización completa?

“Depende, hay alumnos que han iniciado con una túnica, un cinturón, guantes y botas, esto sale en unos 500 pesos. Los sables parten de 2 mil 500, pero si lo requieres con sable doble, doble color y doble luz, el costo va subiendo. Tenemos compañeros que han invertido hasta 20 mil pesos, pero todo está en razón de tu fanatismo, lo importante es que sientas la emoción de ser el personaje, que lo disfrutes y puedas meterte dentro de la fantasía de Star Wars”.

Porvenir luminoso

Actualmente, Saber Club México cuenta con cuatro maestros reconocidos como principales, pero hay dos más en formación para poder impartir seminarios. Cuando se les cuestiona sobre el futuro, tienen un objetivo muy claro: tener academias en todo el país.

Saben aprovechar las oportunidades y ven como una buena opción el estreno de Rogue one, segunda parte de la nueva trilogía de La guerra de las galaxias y el conjunto de películas que se espera hasta 2021 relacionadas con el tema. Además, están en pláticas con Disney para poder acreditarse de manera oficial. Mientras, ellos seguirán transmitiendo sus gustos. Y tú, ¿ya sabes a qué lado perteneces?

Mantente al día con el boletín de El Universal

Comentarios