Bailarines protestan

La acusan de impedir firma de un nuevo contrato; integrantes de la CND buscan diálogo con el INBA

Integrantes de la Compañía Nacional de Danza dicen que les fue negado el acceso a las instalaciones. Hoy realizarán un performance en la Plaza Tolsá para hablar sobre su problemática laboral (ALEJANDRO ACOSTA. EL UNIVERSAL)
Nación 24/01/2016 02:31 Gerardo Martínez Actualizada 06:45

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Integrantes de la Compañía Nacional de Danza (CND) continuaron ayer las protestas en contra de la directora de esta institución, Laura Morelos, a quien acusaron de obstaculizar las negociaciones para la firma de un nuevo contrato laboral a partir de los acuerdos a los que sus representantes llegaron el miércoles con funcionarios del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).

Alrededor de 68 miembros de la CND se presentaron al mediodía afuera de sus instalaciones, ubicadas a un costado del Auditorio Nacional. Los bailarines denunciaron que el jueves la directora impidió que dos de sus compañeras firmaran el nuevo contrato laboral bajo el argumento de que superaban su peso del año pasado.

Explicaron que en ese caso las autoridades de la compañía ofrecen la firma de un contrato temporal por tres meses, que incluye el compromiso de los bailarines de llegar al peso adecuado.

“En ningún momento nos negamos a firmar el contrato. Queremos que se respeten los acuerdos. Uno de ellos fue que debían bajar de peso, pero eso no era condicional a la firma del contrato. Se les ofreció contrato por tres meses a partir de enero de este año, pero si bajan se les ofrece contrato hasta el 31 de diciembre”, señalaron.

Denunciaron que desde el año pasado hubo una serie de violaciones a sus derechos laborales que derivó en varias reuniones con funcionarios del INBA y en la firma de un contrato laboral que entró en vigencia en noviembre.

La representación de los bailarines explicó que el 19 de enero la dirección de la CND les condicionó el pago de la primera quincena de este mes y el inicio de actividades a la firma de un nuevo contrato. La propuesta inicial, dijeron, significaba un retroceso en sus condiciones laborales, por lo que inició una negociación de siete horas.

Se acordó que las condiciones se rigieran por la Ley Federal del Trabajo, se aumentara la temperatura del lago en las presentaciones de El lago de los cisnes y hubo consenso de que las horas no serían canjeables. “Es una de las mejores contrataciones que ha habido para los bailarines”, dijeron. Sin embargo, el viernes se les negó el acceso a instalaciones de la CND hasta que no firmaran el nuevo contrato.

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