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juan.arvizu@eluniversal.com.mx
Los invisibles de la historia están aquí, son los generales que no aparecen en relatos de la epopeya nacional frente a desastres, como el terremoto de 1985, las explosiones de Guadalajara de 1991, o de San Juan Ixhuatepec en 1984. Por primera vez, los llaman a que se presenten ante el Presidente.
El general de división José García Elizalde, ya en situación de retiro, quien coordinó al Ejército en el sismo de 1985, pasa ante el presidente Enrique Peña Nieto, quien le extiende un reconocimiento a sus méritos, y lo hace frente al Palacio Nacional, en la explanada del Zócalo, que apenas es bastante para desplegar una muestra de la estructura actual del Plan DN-III-E de auxilio a la población civil en casos de desastre.
Peña Nieto toma la mano del divisionario y, de manera efusiva, prolonga el saludo, le dice palabras de agradecimiento a nombre de la nación que escuchan los secretarios de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos Zepeda, y de Marina, Vidal Soberón Sanz.
El primero de los divisionarios ha sido Jaime Contreras Guerrero, quien actuó hace 50 años en auxilio a la población damnificada por el huracán Inés, de categoría cuatro, que desbordó los ríos Pánuco y Tamesí en la región de Tamaulipas y Veracruz, en 1966. Y el brigadier José Luis Carrillo Calva también pasa frente al presidente, 50 años después.
El general de división, Agustín Vallejo Álvarez, quien tuvo el mando de tropas en el escenario del sismo de 1985, es llamado y recibe el reconocimiento público; y sigue el desfile de héroes poco vistos con sus actos de valor escritos en su hoja de servicio y en su orgullo militar.
Ya está retirado el ingeniero constructor Alfonso López Casanova, quien vivió 40 días en las ruinas del Hospital Juárez, salvó 18 personas y localizó y evacuó 187 fallecidos, en 1985, y pleno de fuerza saluda a Enrique Peña Nieto, quien está satisfecho de honrar a los héroes del Ejército.
Es hora de honrar a los valientes del Plan DN-III-E, el cual cumple 50 años de aplicación. En el Zócalo se han emplazado helicópteros, tráileres equipados como hospital-quirófano, cocinas, tortilladoras. Militares de varias disciplinas. Integrantes de la nueva generación de auxilio a la población en casos de desastre forman parte de la ceremonia.
El 10 de octubre de 1966 se aplicó por primera vez esa versión tres del Plan de Defensa Nacional, inciso E.
Los presidentes de las cámaras de Diputados, Javier Bolaños Aguilar, y del Senado, Pablo Escudero Morales, el gabinete presidencial ampliado y gobernadores participan en esta ceremonia en la que Enrique Peña Nieto pide guardar un minuto de silencio en memoria de los 114 militares caídos en su administración.
La bandera monumental está colocada a media asta y el momento ha sido dedicado con emoción por el presidente Peña Nieto a familiares de los militares que han perdido la vida en el cumplimiento de su deber.
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