Entérate. ¿Qué es la Revolución Cubana?

Mundo 26/11/2016 13:57 Agencias Actualizada 13:57

Fidel Castro lideró el proceso fundado el 1 de enero de 1959 que transformó a Cuba

Castro nació en el poblado de Birán, en Mayarí, un municipio de la antigua provincia de Oriente en 1926, como hijo natural de un emigrado gallego, Ángel Castro Argi FOTO: Archivo /EL UNIVERSAL

En 1942 ingresó al colegio Belén de La Habana, donde fue seleccionado mejor deportista del curso 1943-1944. Finalizó el bachillerato en junio de 1945, junto al que sería su cuñado, Rafael Díaz-Balart, su mejor amigo y años después su acérrimo enemigo FOTO: Archivo /EL UNIVERSAL

Ingresó en la Universidad de La Habana el 4 de septiembre de 1945. A partir del tercer año, Castro se dedicó con especial intensidad a su labor académica y llegó a matricularse en tres carreras FOTO: Archivo /EL UNIVERSAL

En 1948 fue enviado a Colombia como delegado de la FEU a la IX Conferencia Interamericana; estaba citado para encontrarse con el candidato a presidente Jorge Eliécer Gaitán la misma tarde en que éste fue asesinado (fue el llamado "Bogotazo") FOTO: Archivo /EL UNIVERSAL

Fidel Castro se inició en la vida pública como político opositor y destacó especialmente tras el asalto al cuartel Moncada en 1953, por el que fue condenado a prisión FOTO: Archivo /EL UNIVERSAL

Tras ser indultado gracias a la presión de la opinión pública, se exilió en México, donde planeó la invasión guerrillera de 1956. Para luego encabezar la Revolución Cubana, que triunfó el 1 de enero de 1959, y derrocar a Fulgencio Batista FOTO: Archivo /EL UNIVERSAL

El revolucionario cubano prometió que cuando renunció al poder en Cuba, que seguiría combatiendo, pero ahora como un "soldado de las ideas" FOTO: Archivo histórico EL UNIVERSAL

El 7 de marzo de 1959 operó una batería anti - aérea FOTO: Archivo histórico EL UNIVERSAL

Aquí aparece con la madre de Camilo Cienfuegos, Emilia Gorriarán FOTO: Archivo histórico EL UNIVERSAL

El 12 de marzo de 1962, Castro fue fotografiado con la reina del carnaval de La Habana, Berta Yero y con el presidente Osvaldo Dorticos FOTO: Archivo histórico EL UNIVERSAL

Atestiguó un matrimonio civil entre simpatiantes de la Revolución en La Habana FOTO: Archivo histórico EL UNIVERSAL

Lideró en la campo de batalla, la defensa de Bahía de Cochinos FOTO: AP

El 26 de septiembre de 1960 defendió la Revolución en la Asamblea General de la ONU, en Nueva York FOTO: Archivo histórico EL UNIVERSA

Se le captó el 24 de enero de 1964 en una partida de caza junto al primer ministro soviético Nikita Khrushchev FOTO: Archivo histórico EL UNIVERSAL

Se le captó el 24 de enero de 1964 en una partida de caza junto al primer ministro soviético Nikita Khrushchev FOTO: Archivo histórico EL UNIVERSAL

En 1979 visitó México. Aparece con el presidente José López Portillo FOTO: Archivo histórico EL UNIVERSAL

En aquella ocasión, los mandatarios estuvieron en Tulum FOTO: Archivo histórico EL UNIVERSAL

En 1991 visitó Guadalajara con los presidentes Carlos Menem y Carlos Salinas de Gortari FOTO: Archivo histórico EL UNIVERSAL

En 1994 fue a la casa del presidente Lázaro Cárdenas. Lo recibe su hijo Cuauhtémoc FOTO: Archivo histórico EL UNIVERSAL

Fidel, Camilo, Ernesto y el resto de los revolucionarios entraron el 8 de enero de 1959 a La Habana.

La Revolución cubana comenzó el 1 de enero de 1959, pero la caída de Fulgencio Batista y el ascenso de Fidel Castro fue un proceso que comenzó a gestarse antes, incluso previo a la llegada del emblemático Granma a la isla desde México, el 2 diciembre de 1956.

La mecha de la Revolución se prendió el 26 de julio de 1953, cuando Fidel y un centenar de seguidores asaltaron la segunda fortaleza militar de la isla, el Cuartel Moncada, en Santiago de Cuba. Fueron detenidos y encarcelados, pero el ideal revolucionario no fracasó.

En aquellos años, Cuba se había convertido en un país con enormes desigualdades sociales y con una elite enriquecida a la sombra del negocio azucarero y las trasnacionales estadounidenses.

Derrocado Batista, la vida de la pequeña isla dio un giro de 180 grados. En apenas cinco meses, Cuba estableció relaciones diplomáticas, marcadas fuertemente en la colaboración militar y económica, con la URSS.

El 13 octubre de 1960 se declaró la expropiación de los latifundios y nacionalización de las empresas extranjeras, la mayoría norteamericanas, lo que despertó el enojo de Washington. La tensión creció entre Cuba y Estados Unidos, que finalmente decretó el 20 de octubre de 1960 el embargo a las exportaciones cubanas.

Las relaciones diplomáticas entre ambos países se rompieron en enero de 1961 y recién se encauzaron en los últimos años, con las figuras de Raúl Castro y Barack Obama.

Fidel Castro proclamó el 16 abril de 1961 el carácter "socialista" de la Revolución. Y al final de ese año, que estuvo marcado en abril por la victoria frente a tropas anticastristas en Bahía de Cochinos, el régimen se redefinió como marxista-leninista.

ALIADOS Y OPOSITORES

En medio de los conflictos y aislamientos que afrontó su gobierno, Fidel Castro impuso una impronta audaz y hasta temeraria a la política exterior de la Revolución cubana, basada desde un inicio en principios como la soberanía, el rechazo a cualquier injerencia y la solidaridad internacional.

Así fue como en los tiempos de la Guerra Fría, bajo la desconfianza de Occidente por su sistema comunista y con el amparo soviético, Cuba se erigió en defensa de la agenda del Tercer Mundo y abrazó causas tan diversas como la palestina o la saharaui, la de las guerrillas en América Latina, o la de la independencia de los países africanos.

Ante el fracaso de muchas de esas revoluciones, la isla se convirtió en destino de muchos exguerrilleros, así como de exiliados y perseguidos por las dictaduras militares instaladas en países latinoamericanos.

Pero así como Cuba se convirtió en un símbolo de liberación que derrocó a un dictador y trajo educación y salud a gran parte de su población, también abrió una grieta interna. Para los cubanos exiliados, la Revolución fue un régimen represivo que encerró a opositores políticos, suprimió las libertades civiles y destruyó la economía de la isla.

RECONVERSIÓN ECONÓMICA

En épocas de la Guerra Fría, Cuba se alió con la desaparecida Unión Soviética y se convirtió en su satélite en el Caribe: gracias a eso la isla recibió durante tres décadas más de 20.000 millones de dólares que permitieron vivir a la población de forma desahogada hasta finales de los ochenta.

Pero en 1989 cayó el bloque comunista y para Cuba "fue como si dejara de salir el sol", tal como lo describió el propio Fidel Castro. Llegó a decir que el país "se quedó colgado de la brocha". El desmoronamiento de la URSS desveló la fuerte dependencia de Moscú: la economía cubana sufrió un desplome del 40 por ciento y llegaron los duros años del "periodo especial" y la escasez máxima, en una traumática crisis que marcó a varias generaciones de cubanos.

La Revolución tuvo que reconvertirse en materia económica. Fidel Castro se vio obligado a abrir la isla al turismo internacional, a las inversiones extranjeras, al dólar y a las remesas, entre otras medidas, para evitar el desplome del sistema. Y en los albores del siglo XXI, el venezolano Hugo Chávez se convirtió en la tabla de salvación del régimen cubano con una alianza estratégica que proporcionó a Cuba una nueva fuente de ingresos y sobre todo de petróleo.

La isla comenzó a recibir diariamente unos 100 mil barriles de crudo de Caracas que paga con servicios médicos, educativos y deportivos.

Ni esa fórmula ni el impulso del turismo permitieron a Cuba superar su asfixia económica y, tras la enfermedad y retiro de Fidel, su hermano Raúl se dedicó a la "batalla económica" de un país con un salario medio de apenas 20 dólares mensuales, con más de 1,8 millones de hectáreas agrícolas sin cultivar y con graves problemas energéticos, de vivienda o transporte, entre otros.

CUBA HOY Y LA INCERTIDUMBRE DEL FUTURO

En los últimos años, el menor de los Castro puso en marcha en Cuba un plan de reformas que se tradujo en una controlada apertura a la iniciativa privada gracias a medidas como la ampliación del trabajo autónomo, si bien la principal forma de la economía de la isla sigue siendo la empresa socialista.

La isla se llenó de "microempresas" privadas como restaurantes, talleres de reparación, salones de belleza o gimnasios y negocios que solo son posibles en un abanico de actividades muy limitado y que están lastrados por la escasez de productos, la inexistencia de un mercado mayorista o la creación de altos impuestos en un país de nula cultura tributaria.

Consciente de que Cuba necesita capital para lograr un "socialismo sustentable", Raúl Castro apostó en los últimos años por la captación de inversión extranjera con la creación en el puerto del Mariel de la primera zona especial de desarrollo del país, y una nueva ley para atraer a empresarios foráneos, pero bajo la premisa de que la isla no se vende.

El anuncio del restablecimiento de relaciones entre Cuba y Estados Unidos disparó las expectativas sobre la posibilidad de que las reformas económicas raulistas se aceleraran con las medidas de flexibilización impulsadas por el presidente Barack Obama.

Sin embargo, la llegada a la Casa Blanca del republicano Donald Trump , abiertamente contrario al deshielo, cubrió de incertidumbre ese proceso, mientras el embargo comercial contra la isla aún se mantiene. Incertidumbre que resignifica ahora con la muerte de Fidel Castro, líder histórico de la Revolución.

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