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“No hay que nadar entre tiburones para avanzar”

Ambos líderes platicaron frente a frente en el símbolo de poder de Cuba

Barack Obama y su esposa, Michelle, a su llegada a la cena que les ofreció el presidente Raúl Castro, en el Palacio de la Revolución (REBECCA BLACKWELL. AP)
Mundo 22/03/2016 01:57 José Meléndez / corresponsal La Habana Actualizada 01:57

Cerca de las 11:20 horas de ayer, Barack Obama y Raúl Castro se sentaron frente a frente en un salón del reluciente Palacio de la Revolución, símbolo de poder en Cuba. Minutos antes, y en ese mismo lugar, Obama se instaló de frente a una torre de un rincón a la intemperie de la Plaza de la Revolución para colocar una ofrenda floral en homenaje a José Martí, apóstol de la independencia cubana.

A sus espaldas quedó otra figura rebelde: la gigantesca imagen del rostro en hierro en un costado del Ministerio del Interior de Cuba del guerrillero cubano-argentino Ernesto Che Guevara, asesinado en 1967 en la insurgencia en Bolivia y personaje crucial de la historia de rebeldía cubana desde hace casi 60 años.

“Lo que le dije al presidente Castro es que estamos avanzando, no estamos viendo hacia atrás”, contó Obama, en rueda de prensa, sobre sus pláticas con su anfitrión, vía traductores.

Al recordar que Castro mencionó ayer en un discurso que, como ejemplo de tesón y luego de cuatro intentos, la nadadora estadounidense Diana Nyad logró en 2013 cruzar a nado, y sin jaula protectora contra tiburones, el estrecho de La Florida, que divide a Cuba y EU, Obama trazó un paralelismo.

“No tenemos que nadar en medio de los tiburones”, explicó, “para poder lograr los objetivos que hemos planteado. Como dicen aquí en Cuba: dicen ‘echar pa’lante’. A pesar de las dificultades seguiremos avanzando. Nos centramos en el futuro”.

Luego de colocar una ofrenda floral a Martí, Obama caminó hacia Palacio, aledaño a la Plaza. Una alfombra roja le marcó la senda. Castro lo esperó dentro del Palacio.

A las 11:04, y ambos en posición solemne en el resplandeciente salón, escucharon los himnos de Cuba y de EU (en ese orden). Siguieron los honores militares en lo que fue la bienvenida oficial. A su llegada el domingo a Cuba al aeropuerto de esta ciudad, el mandatario visitante fue recibido por el canciller cubano, Bruno Rodríguez, y otras autoridades cubanas, porque el protocolo de Cuba tampoco establece que el presidente debe estar en ese acto.

“Presidente Castro”, le dijo Obama a su colega en la conferencia de prensa, “quiero darle las gracias por recibirme aquí”.

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