Colocan marcapasos a recién nacida

Especialistas del Hospital Regional de Alta Especialidad de Ixtapaluca detectaron que la frecuencia cardiaca de la bebé bajó hasta casi 50 latidos por minuto, cuando el estímulo eléctrico debe ser de 140 latidos

ARCHIVO / EL UNIVERSAL
Metrópoli 31/07/2016 12:49 Notimex Actualizada 13:27

Expertos del Hospital Regional de Alta Especialidad de Ixtapaluca (HRAEI) colocaron con éxito un marcapasos a una recién nacida, quien presentaba una patología del sistema de conducción del corazón y podía sufrir paro cardíaco y muerte súbita.

 

La intervención en dicho nosocomio, considerado centro de referencia que atiende patologías de alta complejidad y baja prevalencia entre la población, fue realizada el pasado 12 de julio.

En un comunicado, el hospital mencionó que los médicos detectaron que la frecuencia cardiaca de la bebé bajó hasta casi 50 latidos por minuto en sus primeros tres días de vida, cuando el estímulo eléctrico debe ser de 140 latidos.

Los expertos explicaron que la menor presentaba una enfermedad llamada bloqueo aurículo-ventricular completo congénito y, por ello, fue necesario la colocación del marcapasos epicárdico.

El cirujano cardiovascular Pedro José Curi apuntó que esta enfermedad es una urgencia que debe resolverse de inmediato, porque de lo contrario puede provocar la muerte del individuo.

Detalló que la intervención consistió en colocar en el corazón un aparato con un cable llamado electrodo y una fuente de poder denominada generador.

 

“Tiene la propiedad de detectar la señal eléctrica del corazón y, en caso de ser insuficiente, producir impulsos a una frecuencia programada para que estimule su contracción adecuada”, expuso.

El padecimiento, abundó, puede aparecer en forma aislada o familiar y está asociado con enfermedades autoinmunes en la madre, como el lupus eritematoso sistémico, anticuerpos anti-Ro y anti-La.

Con la atención brindada, resaltó, la recién nacida crecerá sin problemas y evitará el riesgo de muerte, porque el marcapasos tiene una duración de entre cinco y 10 años.

Agregó que después será necesario colocarle un remplazo y, cuando la menor tenga el tamaño suficiente, cambiarlo por un sistema transverso edocárdiaco que le servirá por el resto de su vida.

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